Jueves, 19 de Septiembre de 2019
Radio Cadena Agramonte
Jueves, 22 de Diciembre de 2011 - 17:09:39 | 1030 | |

Camagüeyanos durante la epopeya cultural más importante de Cuba

En este artículo: Himno de la Alfabetización, Fidel Castro, José Martí, Museo Ignacio Agramonte, Campaña de Alfabetización



Por Miozotis Fabelo Pinares/Colaboradora de Radio Cadena Agramonte.
miozotis@rcagramonte.icrt.cu


Sara Ramos y Orlando Rodríguez.Aquel 22 de diciembre de 1961, con mayor ardor, todos coreaban el Himno de la Alfabetización: “Cumplimos una meta, llevar a toda Cuba la alfabetización”, y  Fidel anunciaba al mundo  la  colosal victoria  frente a la ignorancia:

“Ningún momento  más solemne y emocionante, ningún instante de júbilo mayor, ningún minuto de legítimo orgullo y de gloria, como este en que cuatro siglos y medio de ignorancia han sido derrumbados”.

Fue una gran batalla, como la calificara  el propio Comandante en Jefe Fidel Castro, en la Plaza de la  Revolución José Martí, en aquel acto inolvidable para  nuestros padres y abuelos, muchos de los cuales fueron protagonistas del triunfo.

“Las masas hicieron suya esta lucha; todas las organizaciones de masa hicieron suya esta bandera, y solo así habría sido posible ganar la batalla”.

LOS PIONEROS DE LA CAMPAÑA

Y entre los más de  271 mil brigadistas y maestros,  sobresalen 12 jóvenes camagüeyanos,  integrados a la primera Brigada de Alfabetizadores, creada en diciembre de 1960,  y que inició la experiencia en Cayo Coco, al norte de  esta provincia, durante el mes de  enero de 1961.

El Doctor en Ciencias Pedagógicas  Pedro Pino, durante 19 años Rector de la Universidad Pedagógica José Martí, de Camagüey,  y  actualmente  jubilado,  era uno de aquellos muchachos:

“La iniciativa fue del maestro y poeta Raúl Ferrer, pues él quería probar el manual y la cartilla que se utilizarían en la campaña; y entre  los estudiantes de las Secundarias Básicas  Esteban Borrero y La Avellaneda, de nuestra ciudad, seleccionó a  aquellos 12 primeros voluntarios.

“Fuimos a  Cayo Coco,  donde sólo  vivían los  carboneros, y  el  hecho  de que nuestras familias  permitieran que fuéramos a  una zona alejada de la casa, solos, conviviendo hembras y varones, era realmente, algo muy fuerte para la sociedad de entonces; y eso era necesario probarlo también.

“Aquí en Camagüey,  tuvimos la activa participación de un pedagogo ilustre, Marcelo García  Rodríguez, representante  del Ministerio de Educación, quien  se sumó a la iniciativa  junto a los dirigentes estudiantiles, y  después se convirtió en el alma de la alfabetización  en este territorio”.

Sara Ramos Riverón, devenida periodista en el periódico Adelante, y luego en  Radio Cadena Agramonte,  fue una de las niñas que integró la  Brigada de “Los Coquitos”, como fueron conocidos después los muchachos:

“Si algo hay que reconocer, y de lo que muy poco se habla, es  la actitud de nuestras familias.  Fue una proeza de nuestros padres,  porque autorizar a los hijos a ir a un lugar prácticamente desconocido -porque en aquella época pocos sabían dónde estaba Cayo Coco-,  y  sin saber lo  nos esperaba allí, en qué condiciones viviríamos  juntos niñas y niños, en una zona donde sólo había unos pocos bohíos de carboneros era tremendo.

“Además -recuerda Sara-, en aquellos momentos sobre nuestro país se cernía la amenaza de una  invasión yanqui, eran los días previos a la toma de posesión  de Kennedy como Presidente de los Estados Unidos, y vivíamos bajo  esa presión.  Nosotros dimos un paso al frente, sin vacilaciones, pero nuestros padres también; y eso nos llena de orgullo.”

Pedro Pino.Si aquellos 12 muchachos fueron los iniciadores de la campaña a través de la Brigada experimental  Los Coquitos, después ellos  mismos crearon  igual número de  Brigadas Pilotos,  para multiplicar la experiencia en el antiguo territorio de  Camagüey, que   abarcaba desde Jatibonico, en la actual provincia de Santi Spiritus, hasta  el municipio de Amancio Rodríguez, que hoy pertenece a Las Tunas.

Hasta el mes de abril de 1961, los 12 “experimentados” brigadistas trabajaron aquí;  luego  fueron llamados a La Habana, y de allí partieron a Varadero, donde se preparaba el gran contingente de alfabetizadores  “Conrado Benítez”,  a quienes  trasmitieron sus experiencias; pero en mayo pidieron reincorporarse a la labor en el lugar más intrincado de la Isla, y entonces fueron  ubicados en  la Ciénaga de Zapata.

CAMAGÜEY, TERRITORIO LIBRE DE ANALFABETISMO

En  esta provincia,  dividida entonces en regiones, la bandera de Territorio Libre de Analfabetismo se alzó  por primera vez el 28 de noviembre en Santa Cruz del Sur; el 2 de diciembre se declaró  Camagüey; el  día 3,  Nuevitas; el 8,  Esmeralda; y el  10  de diciembre, Florida y Guáimaro, con lo que se completaba la victoria en toda la provincia,  recuerda Domingo Cisneros, entonces joven alfabetizador:

“Fue un día extraordinario,  y en la ciudad de Camagüey, salimos en marcha  desde el Museo Ignacio Agramonte, por toda  la calle República, hasta la Plaza de la Soledad, donde se levantó un asta y se izó la bandera de la Alfabetización, honor que correspondió a Marcelo García Rodríguez,  Coordinador provincial de la  Campaña.

“Fue una verdadera manifestación  popular; el pueblo salió a la calle  para festejar el triunfo, y también todas las organizaciones, representando a las fuerzas políticas y revolucionarias.  Vinieron los campesinos a la ciudad, los brigadistas Conrado Benítez, los maestros voluntarios, los alfabetizadores Patria o Muerte,  y todas las personas que intervinieron en la Campaña”.

DE LA CAMPAÑA DE ALFABETIZACIÓN AL YO SÍ PUEDO

La organización de la Campaña Nacional de Alfabetización,  comenzó  en  septiembre de  1960, cuando  el Comandante en Jefe Fidel Castro, Primer Ministro del Gobierno Revolucionario en aquel momento, compareció  ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y anunció  al mundo que Cuba realizaría,  en  1961, la Campaña de Alfabetización:

“Cuba será el primer país de América que, a la vuelta de algunos meses, puede decir que no   tiene ni un solo analfabeto”

Aquello parecía una utopía, reconoce hoy  la M.Sc.  Mercedes Escuredo, Directora provincial de Educación en Camagüey,  y quien  se desempeñó también  como asesora del programa cubano de alfabetización  Yo Sí  Puedo,  en  Venezuela:

“Muchos vieron con mucho  escepticismo aquella intervención del Comandante en Jefe en la ONU; pero,  al año siguiente se demostró que  la tarea, que parecía un sueño imposible, se cumplió.

“Cumplieron los jóvenes de aquella etapa, y se logró la movilización del pueblo camagüeyano,  y hasta los niños participaron, sumados a los profesores que teníamos y a los maestros voluntarios, que se incorporaron al sector educacional; por eso, la Campaña de Alfabetización es la epopeya cultural  más importante de nuestra Revolución.

“Aquel triunfo, anunciado  el 22 de diciembre de 1961,  fue  ejemplo, no sólo para  América Latina, sino también para el mundo entero”.

El programa cubano de alfabetización,  ahora con el nombre Yo  Sí Puedo,  se multiplica por otros países, con el asesoramiento de  los maestros cubanos, ratifica Mercedes, quien recientemente terminó su colaboración solidaria en  Venezuela:

“Cuando en otros países se analiza el cumplimiento de las Metas del Milenio  y cómo erradicar el analfabetismo  y lograr la educación primaria para todos los niños. Cuba, hace 50 años,  cumplió ese objetivo y eso sólo es posible  con la Revolución, que se gestó en el Moncada,  y que hizo realidad aquel programa que parecía una utopía.

“Cientos de  colaboradores internacionalistas camagüeyanos han laborado, y hoy trabajan, con especial ahínco y no menos sacrificio; unos, por su edad actual, rememorando  la  valiosa experiencia que un día tuvieron; y otros, los más jóvenes, que son hoy el seguro relevo  generacional, reafirman con su participación  en estos programas educacionales cubanos su vocación  magisterial, solidaria y humanista. Ese  es el fruto, de la semilla sembrada en 1961”.

La camagüeyana  Carmen Fernández Rodríguez, fue alfabetizadora  en 1961, y después, asesora del Yo Sí Puedo  en México:

“Con  14 años de edad alfabeticé a cinco campesinos  en la Loma del Ají,  en el Campamento de san Lorenzo, en la Sierra Maestra.   Tengo la dicha  de haber participado en aquella hermosa tarea, porque han pasado 50 años y no dejo de emocionarme.

“Después,  ya como profesional del magisterio -dice   Carmen-  recibí una nueva tarea; Fidel nos convocó, y con el  Programa cubano  Yo sí puedo  empezamos a multiplicar la alfabetización en toda Latinoamérica,  y cumplimos también”.

La experiencia cubana hoy se aplica en casi 30 países del mundo, y  poco más de cinco millones de personas, ya saben leer y escribir a través del método  desarrollado por  la camagüeyana  Leonela Relys, Premio Alfabetización 2006 Rey Sejong,  de la UNESCO.

La semilla sembrada hace 50 años, rinde frutos.  (Fotos de la autora)

Comentar

Enviar comentario
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.
Archivo de noticias


Septiembre 2019
DoLuMaMiJuViSa
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930     


Radio Cadena Agramonte | Noticias de Camagüey, Cuba y el Mundo | © 2015, Camagüey, Cuba.