Viernes, 05 de Junio de 2020
Radio Cadena Agramonte
Viernes, 05 de Mayo de 2017 - 14:53:39 | 1731 | |

Preocúpese, ayúdelos, pero déjelos decidir su futuro

En este artículo: Camagüey, Cuba, opinión, educación, Medicina



Por Yudyth Villafranca Pedroso/ Radio Cadena Agramonte.

Motivo de preocupación para padres y otros familiares cercanos es el tema “qué van a estudiar mis hijos”, especialmente cuando el momento de decidir se está acercando.

Pero cuidado, no vaya a cometer el mismo error que una amiga, quien le dijo a su hija —estudiante de onceno grado—, que si la complacía y estudiaba Medicina, le iba a comprar lo que ella pidiera. Tentadora oferta, ¿verdad?

En ese momento pensé que era una broma de mi amiga, luego creí que lo decía para sondear el pensamiento de la muchacha y así saber si esta tenía en mente lo que quería estudiar; pero no, estaba hablando en serio, y lo peor: ¡estaba sobornando a su hija!

Desafortunadamente, en los últimos años se ha incrementado este fenómeno, y al preguntar a los padres, estos alegan que lo hacen por el bien de sus retoños, porque ellos saben mejor lo que es bueno, porque no quieren que a los muchachos les pase lo mismo que a ellos, y así, un sinfín de justificaciones que para nada justifican tal conducta. Y es cuando viene a mi mente el refrán del argot popular: “De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”.

Y digo esto porque esa acción de “comprar” a los hijos para lograr nuestros objetivos, por lo general, a largo plazo puede convertirse en su peor pesadilla, pues el uso de esa “varita mágica” tiene doble filo, y no siempre los resultados son los que se esperan.

Esta forma de actuar en la que se incurre en gastos exagerados e innecesarios no es racional, pues en este caso, la joven está casi obligada a estudiar una carrera que no le gusta y para la cual, como en todas, hay que tener verdadera vocación. Por otra parte, se está definiendo un futuro, una vida entera: no es cosa de juego.

A esa edad, pocos son los jóvenes que no caen en una tentación como esa y renuncian a los beneficios materiales para defender sus verdaderos sueños.

La mayoría acepta pensando que pueden, sobre la marcha, superar los obstáculos que se presenten o que la decisión no tendrá mayores consecuencias para su futuro. Están equivocados.

Antes de ofrendar un costoso regalo a los hijos a cambio de que hagan algo como estudiar lo que no desean, o para que los quieran y hagan caso, piénselo bien.

Lo ideal es dialogar y llegar a un entendimiento; oriéntelos, pero no los soborne. Y si su hijo persiste en su aspiración, déjelo hacer, nadie mejor que él sabe lo que quiere, y aunque se equivoque, es su decisión, usted también tomó las suyas.

Así evitaremos que estos sientan una atención desmedida a los bienes de consumo, lo cual los convertirán en personas egocéntricas e interesadas. 

Eduquemos en el desprendimiento hacia lo material y lo superficial, y así cumplirá como padre su deseo, de que sus hijos sean verdaderamente felices. (Imagen: Internet)

 

Comentar

Enviar comentario
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.

Radio Cadena Agramonte | Noticias de Camagüey, Cuba y el Mundo | © 2020, Camagüey, Cuba.