Por Leonel del Val
Este fin de semana el estadio Cándido González, de la ciudad de Camagüey fue diferente; el graderío igual de colores, la grama igual de verde, la arcilla igual de roja, pero fue diferente.
Diferente porque por primera vez en casi 44 años de existencia acogió durante dos días tres juegos de béisbol, con mujeres como protagonistas: camagüeyanas unas, de Ciego de Avila las otras, quienes se llevaron todas las victorias.
Pero más importante que el triunfo de las visitantes, resulta lo que se dejó escrito para la historia; los días cinco y seis de diciembre de 2009 jugaron por vez primera dos equipos de béisbol integrados por mujeres, en el principal estadio de Camagüey.
Ya podrá hablarse de estudiantes, trabajadoras y hasta de una bella militar, desempeñándose también como lanzadoras, receptoras, jugadoras de cuadro y jardineras del béisbol.
Por eso aunque el graderío estuvo igual de colores, la grama igual de verde, la arcilla igual de roja, el estadio Cándido González fue diferente porque este fin de semana también hubo flores en el terreno.