Radio Cadena Agramonte

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Martes, 18 de junio de 2013

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Domingo, 21 de noviembre de 2010

Hacer desde el barrio para salvaguardar la Revolución



Por Rolando Sarmiento Ricart/ Colaborador de Radio Cadena Agramonte.
rcadigital@rcagramonte.icrt.cu


Ningún Consejo Popular (CP) –órganos de gobierno de base- es idéntico a otro; sin embargo, todos deciden en la economía de la provincia de Camagüey mediante el control,  la fiscalización y la exigencia sistemáticos de las entidades administrativas radicadas en su área de competencia,  encargadas de cumplir los planes productivos y de servicios.

A los presidentes de las 106 entidades de este tipo con que cuenta el territorio agramontino, los faculta jurídicamente la Ley de los Consejos Populares, y políticamente se apoyan en los grupos comunitarios, comisiones de vecinos, y en los 1 008 delegados de circunscripción que representan a más de medio millón de electores.

Visto así, ¿qué tarea, por difícil que parezca, se resiste a tan sólida pujanza, si cada cual hace lo suyo en el objetivo común de elevar el bienestar del barrio, la comunidad y el municipio?

Por ejemplo, la venidera zafra es una actividad económica relevante que no solamente compete a los territorios de Vertientes, Florida y Sibanicú -escenarios de los centrales que moverán molinos en la cercana contienda-, sino a todos los consejos populares de los municipios involucrados en la producción cañera, la movilización popular de macheteros, las industrias fabricantes de piezas de repuestos y reparaciones de equipos agroazucareros y del suministro de insumos y alimentos con destino a los colectivos del sector.

Cuando en enero y febrero próximos el pueblo camagüeyano desde  sus circunscripciones, barrios, comunidades, analice, opine, proponga, acerca del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social -documento centro del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, previsto para abril del 2011-, Cuba demostrará otra vez al mundo que la participación ciudadana es esencial en las transformaciones propuestas por el Estado.

Desde luego, a ese Congreso popular, hay que llegar con avances sustanciales anticipados, con orden en la casa grande de todos: el Consejo Popular; con eficiencia en la economía empresarial  y los servicios, extirpando el descontrol administrativo interno que genera todo tipo de ilegalidades, con la reanimación comercial,  cultural, artística, recreativa y deportiva, lo mismo en las ciudades que en el más recóndito lugarcito de la llanura.

Al Congreso Partidista se saludará no con consignas ni fanfarrias, sino con hechos adelantados y guiados por los lineamientos que, de seguro, el pueblo trabajador, estudiante, cederista, federada, combatiente…cuenta propia,  sabrá enriquecer con el verbo y las manos de hacer, para salvaguardar la Revolución.