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Miércoles, 23 de febrero de 2011
Cuba: una Historia con muchos frutos y una sola raíz
Por Yamylé Fernández/Radio Cadena Agramonte. rcadigital@rcagramonte.icrt.cu
“Aceptados giros”: fueron esas las dos palabras enviadas a José Martí, a través de un telegrama, como confirmación de que todo estaba preparado en Cuba para reiniciar el 24 de febrero de 1895 la gesta independentista truncada con la firma del ignominioso Pacto del Zanjón. Más de medio siglo después, la iniciativa de comunicarse en clave se retomaba con la frase “Obras agotadas”, transmitida por Fidel Castro, para ratificar que por las costas del oriente cubano desembarcaría el yate Granma cargado de patriotas dispuestos a vencer o morir y con el mismo espíritu libertador de sus antecesores.
Y es que cuando en la Mayor de las Antillas se habla de proceso revolucionario se trata de una sola historia, similar a lo que ocurre en una carrera de relevo.
Desde el primer grito independentista en Yara, en el oriente del país, para los cubanos se convirtió en una suerte de componente genético adicional el arrojo independentista de sus próceres.
Es por eso que en este verde caimán el tiempo no ha podido hacer de las suyas, y en la más nueva generación resplandece el vigor del alzamiento en La Demajagua, del necesario Grito de Baire, el heroísmo del Ejército Rebelde, y la estirpe indómita de los combatientes en Playa Girón.
¿Quién en su familia o de parte de algún conocido no ha escuchado hablar del bisabuelo mambí o el abuelo rebelde?
¿Quién no conoce o sabe de alguien que haya cumplido misión internacionalista en Angola, Etiopía, el Congo, o en determinada nación caribeña, como expresión del altruismo heredado?
Pasarán muchos años, y de padres a hijos también se transmitirán las vivencias de aquellos días en que se desbordaron las calles y plazas cubanas para reclamar el regreso de Elián González, el niño secuestrado por la mafia de Miami y que gracias a su pueblo pudo volver al hogar.
Imposible resultará suprimir la honorable huella que ya han dejado los cinco antiterroristas cubanos prisioneros en las entrañas del imperio norteamericano por defender la seguridad de los suyos.
Con el transcurso del tiempo nuevos sucesos engrosarán la lista de los grandes momentos de Cuba y, por supuesto, otros serán los nombres.
Se enriquecerá de ese modo una historia que tiene la fortaleza de contar con una sola raíz y muchos frutos.
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