Radio Cadena Agramonte

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Sábado, 25 de mayo de 2013

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Jueves, 01 de diciembre de 2011

Camagüey y las imágenes en movimiento



Por Yolanda Ferrera Sosa/ Radio Cadena Agramonte.
yolanda@rcagramonte.icrt.cu


Segmento de la llamada Calle de los Cines de Camagüey.

Armando Pérez Padrón le ha dedicado buena parte de su vida a la manifestación cinematográfica en su natal Camagüey.

Durante más de dos décadas dirigió al Centro Provincial que rige la disciplina, y ahora –en su calidad de especialista de la Cátedra de Pensamiento
Tomás Gutiérrez Alea, de la filial del Instituto Superior de Arte- sigue aportando investigaciones, conocimientos y su gran pasión por el Séptimo Arte.


Lo anterior es obvio cuando se le sugiere  recorrer la historia del mundo del celuloide en la región agramontina.

Armando Pérez Padrón.

“Es significativo –afirma- el protagonismo cinematográfico local en el contexto de los contenidos patrimoniales de la otrora villa principeña, sobre todo si se tiene en cuenta que en estos casi 500 años de la fundación de su centro histórico urbano, más de cien tienen a esta manifestación como de Referencia en Cuba. Por ello –y dada la cercanía de este medio milenio de existencia para el área inicial del asentamiento-, resaltar este hecho es acción obligada.

“Y es que la legendaria comarca ‘de pastores y sombreros’, al decir del Poeta Nacional
Nicolás Guillén, fue  una plaza hacedora y no solo receptora de entregas fílmicas desde los mismos comienzos de esta disciplina en el mundo. Baste recordar que Enrique Díaz Quesada –considerado como el Padre de la Cinematografía cubana-   rodó en ella breves filmes como “Camagüey Panorámico” y “La Feria de la Caridad.

“Unido a ello, esa novedosa fuente de atracción colectiva despertó el interés de numerosos empresarios lugareños. Uno de ellos -en 1908, y sin percatarse de que con esa iniciativa sentaba pautas históricas-, inauguró la primera Sala de Cine, que denominó Salón Palatino, en el céntrico segmento citadino de la actualmente llamada “
Ignacio Agramonte”, a sólo unos pasos de la casa natal de quien fuera Mayor General del Ejército Libertador”, señala Pérez Padrón.

Esa arteria urbana se convirtió en la llamada Calle de los Cines, puesto que en el tramo comprendido entre República e Independencia fueron inaugurados -además del Palatino- otros dos inmuebles: el Casablanca y el Encanto…


Teatro Principal, que por su historia y tradiciones llena de orgullo a los agramontinos.

Muy cerca, ya en las inmediaciones de la Plaza de los Trabajadores, el Guerrero se sumó a los restantes, denominados  Alkázar, Camagüey, “Amalia SImoni”, Social y América, además del Teatro Principal, que fungió como cine durante un buen tiempo. La cifra de nueve fue un récord entre las restantes provincias de la Isla.

De esta manera, la capital agramontina devino -muy poco después de la capital cubana- sitio para apreciar multiplicadamente  la maravilla de la realidad, apresada y después devuelta fidedignamente mediante rudimentarios equipos.


DESPUÉS DEL SALÓN PALATINO

No estuvo exenta la Ciudad de los Tinajones de brindar otras primicias a los amantes del Cine. Bastó que en 1927 se estrenara en los Estados Unidos el primer largometraje con sonido, para que la experiencia pasara de inmediato a los locales gracias al espíritu emprendedor de comerciantes y empresarios, quienes también programaban entre películas, shows con figuras nacionales y extranjeras de gran prominencia.

-“Para que se tenga en cuenta la pasión aquí por el invento de los Hermanos Lumiere –señala Armando- el deseo de hacer extensivas sus ofertas llegó hasta extender los raíles de los tranvías hasta el Teatro Principal –convertido también en Sala Cinematográfica-, un hecho que permitió a los residentes en Repartos lejanos, asistir a las funciones”.

Fue una época formidable para regocijarse en el mágico encanto de las propuestas fílmicas a oscuras, desde una butaca, rodeados de otras personas que disfrutaban del susurro de los proyectores y de la banda iluminada que –pasando por encima de las cabezas- lograba en la pantalla transmitir ensueños y realidades.

NO DORMIRSE EN LOS LAURELES

“Sin embargo, Camagüey –concluye- ha proseguido y enriquecido el legado de quienes incursionaron con éxito en la introducción del Séptimo Arte en el territorio: tiene el orgullo de poseer a especialistas reconocidos internacionalmente como
Juan Antonio García Borrero y Luciano Castillo; de organizar citas que trascienden las fronteras del país, como los Talleres de Crítica Cinematográfica –primero de su tipo en la nación-; como el evento El Almacén de la Imagen; la fructífera actividad de los Cine Clubes; y la creación de la Cátedra de Pensamiento Tomás Gutiérrez Alea, en la filial agramontina del Instituto Superior de Arte, entre otros provechosas citas y acciones.

“La tarea de formar a las noveles generaciones en el gusto y apreciación de la más completa de las artes, sigue siendo prioridad que tributa a estos más de cien años de historia. Ya se proyecta la creación del Complejo  Nuevo Mundo, en la Calle de los Cines, como pauta más que fehaciente de que –lejos de olvidarse- el pasado sigue nutriendo a la cotidianidad. Así recibiremos los 500 años del centro histórico principeño…y así seguiremos dando lo mejor de nuestros empeños”.