Radio Cadena Agramonte

English

FacebookTwitterYoutubeRSS

Sábado, 25 de mayo de 2013

Artículos / Opinión / Opinión / Paraguay: No fue un golpe de Estado, fue un golpazo


Lunes, 25 de junio de 2012

Paraguay: No fue un golpe de Estado, fue un golpazo



Por Rolando Sarmiento Ricart/ Colaborador de Radio Cadena Agramonte

Tan vertiginoso y premeditado resultó el golpe de Estado parlamentario en Paraguay, contra el legítimo presidente de ese país, Fernando Lugo, que “sorprendió” al mismísimo sucesor Federico Franco, ahora quejoso por  el  poco apoyo internacional brindado a su Gobierno de facto, sobre todo de Latinoamérica.

La sofisticada jugada - y a la vez burda maniobra-  con la adaptación de documentación “legal” de última hora para “legitimizar” el zarpazo  al pueblo paraguayo, que eligió por abrumadora mayoría a Lugo, no tiene otro calificativo ni para la más ingenua marioneta  de la minoría oligárquica y terrateniente que está danzando de gozo sobre un volcán
dormido.

El modus operandi CIA, similar al empleado en Honduras contra el presidente Zelaya, y advertido en sus reflexiones por el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, parece convertirse en escalada para la instalación de nuevas dictaduras explotadoras en los países con asomo progresista de Nuestra América, sobre todo en aquellos
donde las fuerzas armadas les dan la espalda al pueblo, olvidan sus orígenes y no se logra esa vital integración como sucede en Cuba y, más recientemente, en Venezuela.

Los países del ALBA y del MERCOSUR se sienten traicionados en Paraguay
y algunos gobiernos como Argentina, Ecuador, Venezuela… se niegan a reconocer a un nuevo presidente que se acostó el día antes vestido de traje para la solemne ocasión, y se quedó dormido con un manido panfleto de paz, democracia y fidelidad en la mano derecha, discurso repetido hasta el cansancio, con el cual no convence a nadie, ni siquiera a él que no lo escribió y lo pregona cual papagayo de la oligarquía-USA.

Sin embargo, no está solo: dime con quien anda y te diré quién eres.

Desde la lejana Europa lo respalda la España de su tocayo Franco, en crisis, pero animándolo a seguir el novedoso proceso “democrático”; lo apuntala, además, Alemania, quizá la llamada de soporte llegó  desde la Eurocopa de Fútbol; y también el Vaticano, en santa paz.

Aún así, Franco está preocupado. Si bien rodeado de hombres de negocios y una coraza militar que lo sigue a todas partes,  nada tendría que temer: pronto tendrá el respaldo oficial de los Estados Unidos y su inseparable Israel. Ah!, pero eso  sí, el  pueblo paraguayo grita allá afuera, y no es de alegría.