Feliz día de nuestra complicidad,

Oyentes: feliz día de nuestra complicidad


Por: Dania Díaz Socarrás/ Radio Cadena Agramonte.
Levantarse y encender el radio sigue siendo hábito de unos cuantos, escucharlo para lavar, limpiar, suavizar las tares hogareñas, incluso no faltan los que duermen con su sonido de fondo.

En un centro laboral también te lo puedes encontrar, o en ese taller de casa donde se trabaja la carpintería, la zapatería, donde se arreglan los relojes.

Y a falta de otros radiocepetores o para mayor comodidad, mientras caminas con melodías o al tanto del juego de pelota, ahí están los teléfonos celulares amplificando la señal.

De este lado, hay mucha gente con pasión, con la misma pasión del carpintero por el resultado de su madera, o de quien se empeña en los relojes y en la limpieza de la casa.

De este lado, somos unos cuantos que llegamos a cualquier lugar, nos declaramos radialistas en cuanto nos dan la oportunidad y siempre alguno dice "ah, yo de ahí conozco a fulano, o a fulana, es mi vecina, el hijo trabajó conmigo", entre otras tantas expresiones que te llenan de regocijo y el recadito de a cada rato que nos reta la memoria "bueno pues yo lo oigo o lo oye mi mamá, así que cuando estés trabajando,me saludas".

Y, en tanto, la sonrisa está en el rostro, en el rostro que por fin se muestra, y en el alma, donde el orgullo y las ganas de servir nos hacen responder que sí, que trabajaré esas horas que hacen falta, que te saludaré o le diré a un locutor que lo haga si no me toca a mí, pero allí estará otra vez nuestro lazo invisible y seguro, nuestro lazo de sonidos, del amor que nos llega a través de ellos.

A fin de cuentas, en muchos de los mejores momentos vividos o evocados, solo cerramos los ojos y escuchamos, esa es la magia de nuestra complicidad.

Entonces, en el momento del día que sea, porque no hay descanso para los buenos amigos ni las grandes pasiones, porque la vida se nos va en ello y te la entregamos a ti, házlo, prende la radio, desde un buen receptor o uno gastado, igual estaremos, agradeciendo tu presencia, aunque no sepamos tu nombre.

A cada hora, a cada minuto, como hoy, unos se visten de nombres, apellidos, desafían las voces y descubren rostros, mientras otros siguen en la cercana distancia de las ondas, a esos los llamamos de un modo único y universal, de un modo que significa amiga, hermano, pequeño mío, de un modo que nos llena cuando ante micrófonos, que es ante ustedes, lo decimos: oyentes.

Gracias a todos por darle sentido a este lado de voces, músicas, ambientaciones sonoras y silencios, a lo de informar, educar, entretener y compartir las vidas; gracias y feliz día al lado nuestro y al lado de los suyos, feliz día hoy y todos los del año junto a la radio que no cesa. (Foto:Archivo)


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