Camagüey, CUPET, ANIR, Día del Trabajador Petrolero

Comprometidos trabajadores petroleros con la comercialización de combustible en Camagüey (+ Fotos)


Camagüey, 28 jun.- Convencido y orgulloso de sus planes inmediatos, a sus 66 años el ingeniero Roberto Payaré Torres asegura que si volviera a nacer sería petrolero, quizás por ello no conciba la jubilación cuando le queda mucho que aportar a las nuevas generaciones. 

Así, emocionado, habla este camagüeyano de la División Territorial de la Empresa Comercializadora de Combustibles, Cupet, con una amplia trayectoria caracterizada por sus valiosos aportes en su vida laboral activa y que prevé heredar a los jóvenes mediante un plan de capacitación sobre cuestiones elementales de esa profesión. 

Cuenta Payaré Torres que la intención es brindar herramientas a los plomeros de la entidad para realizar instalaciones de gas licuado desde la bala hasta el fogón con el fin de evitar y eliminar averías.

Mientras escucho, ávida como una hija a un padre, José Luis Castillo Almaguer añade que pertenecer a este sector es más de lo que pudo haber soñado en la vida, y yo le creo porque entre sus reconocimientos a la entrega y al sacrificio está el ser un “trabajador estrella”, condición que se traduce en bienestar para el pueblo agramontino y mejoras de los servicios.

Este ingeniero mecánico por casi 40  años, cuenta que, gracias a su labor como integrante, además, de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) le ahorra al país millones de pesos por concepto de importación.

En la provincia contribuye con su accionar a la continuidad de las operaciones en la Base Depósito de Gas Licuado de Camagüey, de igual manera destaca en la fabricación de trampa de imán en la línea de gas hacia las bombas y en la recuperación de las mismas para el llenado de los cilindros.

Como yo, en el auditorio están presentes varios jóvenes que se inician en el gremio con la convicción de seguir esos pasos que denotan superación, trasparencia y amor al trabajo, calificativos que menciona sin titubear Claudia Estrada, quien se desempeña como técnica en recursos humanos en esa unidad.

A sus 29 años, de ellos cuatro en la entidad se siente una mujer petrolera y segura con la meta de seguir aportando a la obra de la Revolución y ser fiel a los de más experiencia que ponen todo su empeño para poder llenar, distribuir y comercializar los cilindros en los más de veinte puntos de ventas.

Dos generaciones que confluyen con ímpetu, entusiasmo y compromiso en la Base Depósito de Gas Licuado de Camagüey con el firme propósito de contribuir, aun en condiciones difíciles, con la comercialización de este importante combustible como parte de las celebraciones por el Día del Trabajador Petrolero el próximo primero de julio. (Texto y fotos: Gladys Dailyn Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte)

 


En esta categoría

Comentarios


Tu dirección de correo no será publicada *