Camagüey, Escuela Latinoamericana de Medicina, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, El Salvador, Salud

Yo quiero ser médico cubano


Por Dania Díaz Socarrás/Radio Cadena Agramonte

Él se llama Bryan Josué Sánchez, tiene 25 años y es de la provincia de Chalatenango en El Salvador. Actualmente está cursando el sexto año de su carrera y, como él mismo dice, lo más importante es ser estudiante de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) que hoy cumple 23 años de fundada.

Luego de atender a sus pacientes en la sala donde hace la rotación en el Hospital Pediátrico Provincial Eduardo Agramonte Piña, de Camagüey, y de escribir lo que había visto en sus historias, por fin hallamos un lugar para conversar algo tranquilos y ahí no disimuló nada lo que siente:

"Yo vengo de un hogar bastante humilde y no creo que hubiera podido estudiar Medicina si no existiera la ELAM. Seré el primer médico de mi familia y eso me llena de orgullo. Para mí la ELAM representa gran parte de mi vida tanto en lo sentimental como en lo profesional. El solo hecho de estudiar en una universidad que fundó nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, porque en Latinoamérica es una de las carreras más caras, es muy bueno".

Cuando sea grande quiero ser...

Bryan sonríe como lo haría hoy cualquiera de nosotros ante aquel niño y cuenta:

"Cuando yo tenía siete años la Operación Milagro estaba llegando a mi país. Todo el tiempo escuchaba que la gente decía '¡Qué buenos son los médicos cubanos, qué buenos son!' Yo a mis siete años no sabía ni en qué parte del mapa estaba Cuba. Luego, un día la maestra preguntó en el aula '¿Qué quieren ser?' y mi respuesta fue 'Yo quiero ser médico cubano'. Resulta increíble el hecho de que ahora yo esté próximo a serlo y eso me alegra mucho".

¿Qué falta para cumplir ese sueño?

"Estoy un poco triste porque tengo que irme de Cuba pronto, a menos que me especialice aquí, si logro que me otorguen la especialidad porque no pude verticalizarme.

"Quiero estudiar Neurocirugía. Pienso que hace mucha falta. Allá afuera muy pocas personas pueden acceder a una operación que tenga que ver con el cerebro y se necesita mucho en los países pobres. Espero lograrlo, pues he tenido méritos que parecen pequeños, pero que me llenan de orgullo. Tuve la experiencia de ser líder en la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), en el área de relaciones internacionales, así pude acercarme más a mis hermanos cubanos. Estuve en Zona Roja en el enfrentamiento a la COVID-19 y me dieron la condición de Joven por la Vida. Creo que todos estos espacios propician que los jóvenes podamos vivir y ver lo que es no solo la Medicina, sino el servicio social".

La responsabilidad de regresar con lo que se lleva de Cuba

"La ELAM te forma completamente. Somos el ejército de batas blancas que va a luchar día por día en los lugares más pobres de América, a ver a aquel que nadie ve. De Cuba me llevo mucho humanismo. Cuba nos enseña a pensar en el prójimo, más que en qué tiene el prójimo".

Nuestro Comandante en Jefe y Cuba ¿otra Patria?

"Claro que sí, lo digo así porque es nuestro Comandante. Él decía que éramos cubanos nacidos en otras partes del mundo y eso somos. Creo que puedo decir que seré un médico de ciencia y conciencia, como él lo quiso, capaz de ir a los lugares más oscuros por este noble oficio. Me alegra mucho ser una de las personas que el día de mañana pueda ayudar al bienestar de otros. Eso me hace sentir feliz y revolucionario. Ya casi soy un médico cubano". (Foto de la autora)


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