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Cuba pone al descubierto nuevas evidencias de actos terroristas promovidos desde EE.UU.


El gobierno de los Estados Unidos continúa sus intenciones de derrocar a la Revolución cubana. Hechos de sabotaje y terrorismo perpetrados en días pasados así lo demuestran. Un grupo de cubanos residentes en ese país se prestan para sus intenciones violentas con el fin de generar un caos social y justificar una intervención encabezada por fuerzas norteamericanas.

En un video transmitido este 7 de diciembre por la Televisión nacional, el material de las Razones de Cuba desclasificó información sobre acciones terroristas organizadas desde Estados Unidos contra la isla.

Con estos hechos y pruebas contundentes de las verdaderas intenciones del Gobierno de los EE.UU., el mensaje queda claro: contra quienes se atrevan a desestabilizar la paz que vivimos, no habrá impunidad.

En tiempos donde se apuesta a un diálogo por un país mejor, estos actos terroristas son el reflejo de qué pasaría si un día nuestro país cede las conquistas alcanzadas a su enemigo histórico.

Durante el mes de noviembre se reportaron en el país planes y hechos contrarrevolucionarios de corte violento. Quienes estimularon estos actos cumplen con lo dictado en el permanente laboratorio experimental de los Estados Unidos para derrocar a los movimientos de izquierda de la región, y en particular a la Revolución Cubana. Los residentes en ese país e identificados por Yamila Betancourt García, Michael Naranjo Riverón, William Cabrera González y Alipio Alexis Estupiñán Tamayo, contactaron mediante Internet a ciudadanos con características antisociales y con antecedentes penales para la ejecución de las acciones.

En horas de la madrugada del 16 de noviembre, mientras se realizaban los preparativos para la celebración del 501 aniversario de La Habana, se reportó el lanzamiento de un coctel molotov que cayó en las cercanías de las bombas de combustible, del Servicentro ubicado en Calzada de Ayestarán y calle Pedro Pérez, en el municipio Cerro. En tan solo unas horas, sus autores fueron detenidos.

El 26 de noviembre del presente año, el ciudadano Manuel Arias Diaz fue detenido por dañar con un fragmento de mampostería, la puerta de cristal de una sucursal del banco BANDEC, sitio en el municipio Jesús Menéndez en Las Tunas.

Pero sus intenciones no llegaban hasta ahí, sino que contactó con otras personas residentes en el municipio de Puerto Padre con la finalidad de sabotear las comunicaciones e instalaciones del sistema energético.

Para los ciudadanos implicados en estos hechos que transgreden la tranquilidad de las familias cubanas, existe un denominador común. ¿Quién los recluta, orientan y financian desde los Estados Unidos?

Mientras se desarrollaba la manifestación pacífica de jóvenes artistas e intelectuales en su mayoría, frente al Ministerio de Cultura, Yamila Betancourt García, conocida en redes sociales por “Yamila La Hija de Maceo”, dio orientaciones precisas a Abdel Alfonso Cárdenas para llegar hasta el lugar.

Ante la posible propuesta de diálogo, Yamila junto a otros, no estuvieron de acuerdo. Fue así que incitan a Alfonso Cárdenas a perpetrar un acto de sabotaje contra la tienda MLC, con dirección en Línea y 12, en el municipio Plaza de la Revolución. El pasado 28 de noviembre se reportó el hecho, y a las 48 hora después, su autor fue detenido por las autoridades.

La autodenominada “Yamila La Hija de Maceo”, se ha caracterizado por la utilización de Facebook y Youtube para desacreditar a funcionarios cubanos y hacer convocatorias para la realización de actos violentos contra su integridad física. Ella cree que desde su celular y viviendo en los Estados Unidos, cambiarán el destino de Cuba.

Ante publicaciones de corte contrarrevolucionario de Yasser Fernando Rodríguez González, los conocidos por Kiki Naranjo y Willy González, lo contactaron con el fin de ejecutar actividades de sabotaje y terrorismo, como mismo lo hicieron en meses anteriores en tres instalaciones estatales en el municipio San Miguel del Padrón.

Quemar mercados, lanzar cadenas en el tendido eléctrico, verter arena en motores de ómnibus o poner carteles contrarrevolucionarios, no fueron las únicas orientaciones realizadas a José Osmani Bauta Acosta y Francisco Felipe Correa Ramírez, por el cubano residente en los Estados Unidos, nombrado Alipio Alexis Estupiñán Tamayo.

Ambos ciudadanos fueron detenidos el pasado día 29 de noviembre, cuando pretendieron ubicar el domicilio de dos oficiales del Ministerio del Interior en la provincia Artemisa para golpearlos y provocarles la muerte mediante armas blancas.

Cada uno de los hechos descritos fueron incitados por dinero. Su fin es provocar un estallido social que induzca a más sanciones injerencistas, una guerra civil o suscite a una intervención militar por parte de los Estados Unidos. Medios privados independientes ofrecen su versión intoxicada.

Mientras prevalece la inacción y complicidad de las autoridades norteamericanas con estos estimuladores del terrorismo, se mantienen así, las intenciones de la mafia anticubana de un supuesto Golpe Suave contra Cuba, que, de suave, no tiene nada.

(Tomado de Granma) (Fotos: Capturas de pantalla)



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