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Por Elianis Cutiño López/ Radio Cadena Agramonte

Los rostros de Dorian y Lian David se notan más contentos que de costumbre, según me comenta la instructora de arte, y es que ver sus dibujos y trabajos en barro y plastilina expuestos para que todos los aprecien, es para ellos, fuente de alegría.

Con desenvoltura, el primero me dice su nombre completo, Lian David Téllez Gutiérrez, y en una suerte de mini conversación, me explica que hizo la figura de barro que lleva entre las manos, y más allá, en una mesa, está el paisaje prehistórico que modeló con plastilina, con una precisión que me asombra.

Se le nota feliz, para finalizar me dice que le gusta mucho hacer ese tipo de manualidades y me pregunta si están lindas, con lo que encoge un poquito más mi sensible corazón.

Con Dorian la comunicación verbal es menos fluida, pero un gigantesco mural en medio del local, lleno de dibujos de banderas, de Fidel y José Martí me roba la atención.

Con ayuda de su acompañante, el pequeño Dorian, vestido de uniforme me cuenta que con esos dibujos obtuvo un premio nacional en el concurso “De donde crece la Palma” y entiendo entonces que es a través de la pintura como logra comunicarse mejor, expresar ese mundo interno en el que vive.

Ambos niños han podido desarrollar esas inquietudes artísticas gracias al sistema de apoyo y educación que los ampara, pues ambos tienen alguna discapacidad, y pese a ello, en Cuba tienen todas las garantías para convertirse en hombres y mujeres de bien.

“Un día para todos”, es la máxima que en este 2020 se utiliza a nivel mundial, para promover la inclusión de las personas con necesidades educativas especiales.

Desde el Centro de Gestión Cultural, ubicado en la calle Independencia, en la ciudad de Camagüey, los bailes del dúo Esperanza, los poemas y canciones llegaron en estos días, para celebrar las garantías que tienen los más de 35 mil cubanos que presentan alguna limitación física.

En el país se estimula la preparación de ese grupo, con vistas a su ingreso a la universidad, hoy más de 150 alumnos con discapacidad visual, auditiva o físico motora ingresan a la Educación Superior anualmente y sus derechos son protegidos por el Estado cubano.

Camagüey cuenta con 31 áreas de salud que componen la red de atención a estos ciudadanos, los que reciben el apoyo de defectólogos desde la atención primaria de salud, que trabajan tanto con los pacientes y las familias.

En el territorio existen, además, 26 servicios de rehabilitación con este fin, una consulta provincial de baja visión, otra de odontología pediátrica, un laboratorio de fresado de los huesos temporales, especializado en cirugía otoscópica y un departamento de audiología ubicado en el Hospital Materno Provincial “Ana Betancourt de Mora”, donde se realiza una pesquisa universal de pérdidas auditivas a todos los recién nacidos.

También se cuenta con un laboratorio de ortopedia técnica, un centro médico psico-pedagógico para la atención del retraso mental severo y profundo y con un centro de equinoterapia de referencia nacional, que además de tratar a los pacientes con todo tipo de discapacidades, ayuda a involucrar y unir más a los familiares.

Si le pareció larga la lista de instituciones que están destinadas a la atención de las diferencias individuales, sepa que las mencionadas son solo una muestra de todo el sistema que tiene Cuba para la atención integral a las personas con discapacidad, gracias al cual niños como Dorian o Lian David tienen asegurado un futuro mejor. (Fotos tomadas del perfil de Facebook de la autora)



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