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Camagüey, 23 dic.- Una representación del pueblo camagüeyano se dio cita en el Parque Ignacio Agramonte, en el centro histórico de esta ciudad, para conmemorar el aniversario 179 del natalicio del patriota insigne del territorio en fecha como la de hoy en el año 1841.

Tras una reseña de su trayectoria en la que vivió para servir a la Patria, a la familia y su pueblo, en la lucha por la independencia de Cuba del colonialismo español, trabajadores agramontinos depositaron una ofrenda floral ante su estatua ecuestre, ubicada en la que fuera antigua Plaza de Armas de la urbe.

Ricardo Muñoz Gutiérrez, presidente de la filial camagüeyana de la Unión de Historiadores de Cuba, afirmó que El Mayor, como es conocido Ignacio Agramonte Loynaz, hoy nos ilumina el camino que debemos andar.

Recordó que a unos días de casado se fue a la manigua, y cuando algunos criollos no creían en las cualidades de los cubanos y pensaban que de la metrópoli española podrían obtenerse  reformas al sistema de dominación, en la reunión de Las Minas dejó como legado sus ideas cuando afirmó que “de los opresores, no importa la geografía, bandera, discurso o método, solo se puede obtener eso, migajas”.

Al referirse a los que por migajas, ayer, hoy y mañana pretenden vender la Patria, resaltó el ejemplo del Mayor General del Ejército Libertador, para quien el combate fue una obligación patriótica.

Tal premisa la pusieron de manifiesto en sus convicciones Antonio Maceo, Fidel Castro, Ernesto Guevara, entre otros revolucionarios, como parte de nuestra tradición de que a los principios no se puede renunciar, aseveró Muñoz Gutiérrez.

Ignacio Agramonte, abogado de profesión, con apenas 31 años al morir, organizó la legendaria caballería camagüeyana, que puso en jaque al ejército colonial español en la región central del país, con sus poderosas cargas al machete durante la lucha por la independencia.

Es recordado como uno de los principales protagonistas de la Asamblea de Guáimaro, sitio donde se aprobó en 1869 la primera Constitución de la República de Cuba en Armas.

Frente a los que en la actualidad imaginan a la nación como un traspatio, tienen total vigencia también las palabras de Agramonte cuando dijo: “Que nuestro grito sea siempre independencia o muerte, y que cualquier otro sea mirado en lo adelante como un lema de traición”.

El historiador reafirmó que a 179 años de su nacimiento, los hijos del Camagüey y los cubanos reviven la impronta del patriota, excelente ser humano, líder y amigo incondicional, virtudes que constituyen referente en las luchas y desafíos actuales.

Participaron en el tributo Ariel Santana Santiesteban, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primer secretario en Camagüey, y Yoseily Góngora López, gobernadora provincial, entre otros dirigentes de la demarcación. (Texto y foto: ACN)



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