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La Habana, 11 ene.- Los estudios clínicos del Centro de Inmunología Molecular (CIM), perteneciente al Grupo de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica BioCubaFarma, mostraron alentadores resultados en 2020.

Por esa razón avanzan investigaciones asociadas a productos para el tratamiento de diversas enfermedades, informó en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias el Doctor en Ciencias Kalet León Monzón, subdirector de la institución.

Aclaró que aunque se concentraron en el enfrentamiento de la pandemia de la Covid-19, continuaron con la obtención y producción de biofármacos para combatir el cáncer y otros padecimientos crónicos no transmisibles.

Mencionó los nuevos estudios sobre el medicamento NeuroEPO, cuyo propósito es retrasar el incremento del Alzheimer y mejorar la calidad de vida de las personas que lo padecen, y ejemplificó con su ensayo clínico fase II-III efectuado en el país, incluido el seguimiento a pacientes.

A partir de sus conclusiones, esperamos el registro de uso del fármaco en enfermos con Alzheimer moderado y ligero, enfatizó León Monzón.

También citó los adelantos clínicos en torno a la vacuna CIMAvax-EGF, utilizada para el tratamiento en estadios de cáncer muy avanzados con posibilidades quirúrgicas nulas, que se corrobora su efectividad fuera de lugares controlados.

Relacionó las investigaciones en la Empresa Mixta cubano-china Biotech Pharmaceutical Co (BPL), que confirmaron la eficacia del anticuerpo monoclonal humanizado Nimotuzumab contra el cáncer de páncreas, lo cual debe posibilitar la solicitud de su registro en esa región asiática.

La BPL sobrepasó en 2020 la producción del medicamento y generó un valor importante en ingresos a Cuba, de acuerdo con la misma fuente.

Según el directivo, la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial aprobó seis patentes asociadas a las vacunas Soberana 01 y Soberana 02 y a productos del CIM, y a pesar de la creciente hostilidad del gobierno de Estados Unidos y el contexto pandémico, el centro cumplió los planes de producción y venta en el mercado nacional y promovió la exportación.

Por primera vez, el CIM aportó investigadores y especialistas al Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias “Henry Reeve”, para colaborar en misiones humanitarias contra el nuevo coronavirus.

Como una de sus aspiraciones dijo alcanzar la condición de Empresa de Alta Tecnología (EAT), que recientemente lograron el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) y la Empresa de la Industria Biotecnológica y Farmacéutica (BIOCEN), en las provincias de La Habana y Mayabeque, respectivamente.

Las EAT, a decir del eminente científico cubano Agustín Lage Dávila, se caracterizan por la internalización de la ciencia, la obtención de productos diferenciados de ciclos de vida corta, la posesión de una fuerza de trabajo altamente calificada y la negociación de activos intangibles con marcada frecuencia.

El CIM cuenta con más de mil trabajadores (el 50 por ciento de ellos mujeres), 40 doctores en Ciencias, 137 Master y un promedio de edad de 41 años, tiene 20 productos en la línea de investigación, 68 invenciones (36 activos), 705 registros de patentes (424 concedidos) y 680 artículos científicos. (Texto y foto: ACN)



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