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La Habana, 12 feb.- Un informe secreto del Departamento de Estado de Estados Unidos apunta a que la decisión de la administración Trump de desactivar los servicios de la Embajada de ese país en La Habana, ante los supuestos “ataques sónicos” realizados contra sus diplomáticos, fue una “respuesta” política plagada de mala gestión, falta de coordinación e incumplimiento de procedimientos.

El documento, desclasificado a petición del Archivo de Seguridad Nacional de EE. UU., pone en evidencia que el exmandatario tomó la medida sin tener prueba alguna de que Cuba estuviera detrás de los misteriosos problemas de salud que afectaron a sus funcionarios.

A propósito, Johana Tablada de la Torre, subdirectora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX), dijo a la Agencia Cubana de Noticias (ACN), que Cuba mantiene su voluntad de cooperar para encontrar una solución y espera que sean revertidas las medidas tomadas.

La funcionaria recordó que el nuevo documento no aporta datos desconocidos, pues varios informes de investigación han confirmado que son válidas las conclusiones de los investigadores cubanos, estadounidenses, del equipo del FBI que vino a Cuba, así como el trabajo de la Academia de Ciencia de los Estados Unidos.

Según la directiva de la Cancillería, la acusación hacia Cuba confirma el alcance de la manipulación de quienes decidieron utilizar ese pretexto para imponer un retroceso en las relaciones entre el país caribeño y EE. UU., lo que ha significado un altísimo costo para Cuba y para la familia cubana.

En más de una ocasión, Cuba ha manifestado que no tiene responsabilidad alguna en las medidas que han sido tomadas en años recientes y la nueva información demuestra que el país ha sido víctima de acusaciones infundadas y medidas discriminatorias, expresó.

Johana Tablada también explicó que espera que el proceso de esclarecimiento continúe, a la vez que sería propicio que se deje atrás la manipulación política y se abra paso a la ciencia, la cooperación y la verdad.

Varios expertos en temas de medicina se han pronunciado al respecto durante los últimos años, entre ellos el Dr. Mitchel Valdés-Sosa, director general del Centro de Neurociencia de Cuba y uno de los expertos cubanos que participó en la amplia investigación realizada sobre los presuntos ataques acústicos.

Valdés-Sosa ha dicho que no existía una explicación coherente para los síntomas manifestados por los supuestos pacientes, a la vez que argumentó que magnificar esto solo puede ocurrir en un clima donde hay un interés de deteriorar las relaciones bilaterales.

Por otra parte, Luis Velázquez Pérez, presidente de la Academia de Ciencias de Cuba, dijo que durante los últimos dos años se han hecho públicas, incluso en fuentes oficiales, especulaciones incoherentes, con afirmaciones infundadas sobre ataques sónicos o de microondas contra diplomáticos estadounidenses, que generaron daño cerebral. Estas afirmaciones no han sobrevivido a la validación experimental o teórica, pero han generado mucha ansiedad y preocupación innecesaria. (Con informaciones de Granma y ACN) (Ilustración tomada de Cubainformación)



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