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Camagüey, 21 mar.- Esdel Vega Cisneros “Pichi”, como lo conocen cariñosamente su familia y amigos, llegó al mundo con síndrome de Down, un trastorno genético que provoca discapacidad intelectual y retrasos en el desarrollo. Hoy ya tiene 55 años.

Desde pequeño llevó una vida normal, llena de amor y sintió gran afecto por los niños.

Cuando la madre enfermó sus siete hermanos mayores lo arroparon pero sin sobreprotección y dándoles herramientas suficientes para valerse por sí mismo, así nos relata Greisy Vega Cisneros una de sus hermanas que lo cuidó durante 10 años.

“Siempre lo ayudamos a tomar sus propias decisiones y estimulando su crecimiento personal, incluso se quedaba solo en la casa y realizaba labores domésticas, estaba al pendiente de que mi hijo llegara de la escuela, y muy preocupado por sus sobrinos, fundamentalmente”.

“El secreto para una vida plena de estas personas está en la familia, en la medida que lo integramos a la rutina de la casa y a las diferentes actividades que realizamos en el seno hogareño; además, “Pichi” siempre estaba presente en los cumpleaños y en las actividades festivas.”

“Como era el más chiquito de los hermanos mi mamá lo cuidaba mucho, pero gozaba de los mismos privilegios y beneficios que los demás, y eso es muy importante, ella nos enseñó a defender sus derechos a la igualdad, las oportunidades, elementos importantes en su felicidad y que son inalienables en estas personas”.

Son muchas historias conmovedoras de niños, jóvenes y personas adultas con esta condición y que en Cuba gozan de la inclusión social, hoy es un día para celebrar la vida pero también la diversidad, donde es importante el respeto a la tolerancia y a la aceptación, además del amor, clave fundamental para que tengan el privilegio de una vida igual a la de “Pichi”.

“Nunca fue a una escuela especial porque vivíamos en el campo, y mi mamá no quería separase de él, todos en familia asumimos la conducción y el desarrollo de nuestro hermanito, estuvimos presentes cuando aprendió a caminar, además le enseñamos habilidades útiles para la cotidianidad, como poner la mesa, utilizar bien los cubiertos fregar o barrer”, destaca Greisys.

Hoy Pichi vive con otra de sus hermanas en la comunidad rural Batalla de las Guásimas, en el municipio de Vertientes, pero está al pendiente de todos en la familia, hace una vida normal a pesar de su avanzada edad.

El Día Mundial del Síndrome de Down se celebra desde el 21 de marzo del 2012 por decreto establecido en las Naciones Unidas, el principal objetivo de esta celebración es crear conciencia dentro de la sociedad y reconocer el valor que tienen estas personas a pesar de su discapacidad intelectual. (Gladys Dailyn Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte) (Fotos cortesía de la entrevistada)

 



Comentarios

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PP

¡¿Llegó al mundo a sus 55 años?! O sea, nació cuando tenía 55 años... Eso dice allí.


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