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Brasilia, 22 mar.- La crisis en Brasil tiene nombre y apellido y es Jair Bolsonaro, indicó un editorial del periódico O Estadão de Sao Paulo que responsabiliza al presidente del colapso del sistema sanitario ante la Covid-19.

El comunicación también culpa al exmilitar de las pésimas perspectivas económicas y asegura que cansado de tanta confusión, el pueblo solo quiere que Bolsonaro deje de perjudicar al país. A estas alturas, será un gran favor, señala.

Estadão critica la postura del mandatario ultraderechista de invitar al presidente del Supremo Tribunal Federal, Luiz Fux, a integrar una comisión de los Tres Poderes para discutir sobre la pandemia.

Según el diario, la medida solo sirve para dar un barniz de estadista a un presidente que ha hecho todo lo posible por obstaculizar la lucha contra el coronavirus.

Aun así, según el cotidiano, la única competencia del gobernante es crear confusión.

En los últimos días, Bolsonaro volvió a impugnar la eficacia de las vacunas, hizo campaña contra el uso de mascarillas, despreció a los pacientes y puso en duda el número de muertes y la ocupación de las UCI (Unidades de Cuidados Intensivos), recuerda la publicación.

Apunta que el jefe de Estado anunció el cambio de ministro de Salud para señalar un cambio de rumbo, pero no solo sigue despachando como ministro el incompetente Eduardo Pazuello, sino que el futuro ministro, Marcelo Queiroga, amigo de la familia Bolsonaro, promete mantener todo como está.

Para el periódico, el presidente se dedicó a crear un clima de confrontación, al equipar los toques de queda con un estado de sitio, que solo una persona puede decretar: yo, como dijo.

Bolsonaro hizo frecuente referencia en los últimos días a las medidas de excepción y a su poder para determinarlas. Volvió a referirse al Ejército como si fuera su milicia privada, alerta Estadão.

El viernes, la Fiscalía pidió al Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) apartar temporalmente al ocupante del Palacio de Planalto (sede del Poder Ejecutivo) de funciones relacionadas con los ministerios de Salud, Economía y la Casa Civil ante explícita incompetencia.

La solicitud presentada al fiscal general adjunto Lucas Furtado también requiere que el TCU reconozca la legitimidad, competencia administrativa y autoridad del vicepresidente Hamilton Mourão para nombrar a las autoridades de las carteras.

No hay plazo para que el tribunal analice el pedido del Ministerio Público Federal para destituir a Bolsonaro.

En casos como éste, se designa un ponente, que puede tomar una decisión en solitario o someter la petición al pleno, indica el informe.

Hasta la fecha Brasil acumula 292 mil 752 muertes y 11 millones 950 mil 459 contagios por el coronavirus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19. (Texto y foto: PL)



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