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Santiago de Cuba, 22 mar (ACN) Con la aplicación del inmunógeno a 250 estudiantes universitarios comenzó hoy la fase III de ensayo clínico del CIGB-66 (Abdala), uno de los cinco candidatos vacunales anti COVID-19 de producción nacional, en Santiago de Cuba.

Yanet Veranes, directora municipal de Salud, expresó que, en un período complejo en los órdenes económico y sanitario, Abdala marca un triunfo en la batalla contra la enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-Cov-2, en tanto ratifica la voluntad del Estado, gobierno y científicos cubanos en mejorar la calidad de vida de la población.

La doctora significó que la decisión de iniciar esta etapa definitoria con los estudiantes de las universidades de Ciencias Médicas y Oriente (UO) se aviene con su protagonismo en el enfrentamiento a pandemia desde diversos espacios: pesquisas comunitarias, zonas en cuarentena, centros de aislamiento y otras tareas asignadas.

Según declaraciones de Josefina Prósper, voluntaria de la fase III, Abdala representa una esperanza para miles de personas dentro y fuera de la Isla, quienes, confiados en la calidad de la industria biotecnológica y farmacéutica y la vocación solidaria de la mayor de Las Antillas, aspiran a poner fin al asolador padecimiento.

La también presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria en Ciencias Médicas comentó del entusiasmo y responsabilidad con que los futuros profesionales de salud asumieron la participación en ensayo clínico del CIGB-66, conscientes de su aporte al bienestar de sus connacionales y otros habitantes del planeta una vez demostrada la eficacia del candidato.

Tras los informes sobre la inmunogenicidad, reactogenicidad y seguridad de Abdala –evaluadas en las etapas precedentes- el biólogo Armando Contreras se alistó como posible voluntario y hoy recibió la primera de las tres dosis que deberán suministrársele los días 5 y 12 abril venideros.

Contreras manifestó su agrado por contribuir a esta lucha por la vida y la revalidación que el potencial científico y sanitario de la nación se ubican entre los principales del orbe.

El tercer ciclo de ensayo clínico del CIGB-66, promovido por el Centro de Ingeniería y Biotecnología (CIGB), incluye a 48 mil sujetos de las localidades cabeceras de las provincias de Granma (seis mil), Guantánamo (12 mil) y Santiago de Cuba (30 mil).

Los voluntarios acudirán a los 46 vacunatorios instaurados en una veintena de sitios clínicos, entre los tres territorios, desde las 8:00 hasta las 18:00 horas y se prevé la inoculación de 500 personas por día en cada uno de ellos.

Hasta el momento Abdala y Soberana 02, del Instituto Finlay de Vacunas que se ensaya en La Habana, constituyen los únicos candidatos vacunales anti COVID-19 en fase III de América Latina.

Junto a estos, Cuba afianza a Mambisa (CIGB-669) y las Soberanas 01 y Plus para colocarse en el reducido número de países que buscan vacunas propias para inmunizar a su población contra el SARS-Cov-2.

Comenzó en Bayamo fase III de ensayo clínico de Abdala

Con una preparación muy efectiva y desde bien temprano comenzó hoy, en esta urbe, la fase III de ensayo clínico de Abdala (CIGB-66), uno de los cinco candidatos vacunales anti COVID-19 que la industria biofarmacéutica cubana desarrolló hasta la fecha a fuerza de voluntad, talento y corazón.

Seis mil sujetos incluidos pertenecientes a las áreas de salud de los policlínicos Bayamo Oeste y Jimmy Hirtzel, participarán en el estudio que se realiza de forma simultánea en los municipios cabeceras de las provincias de Guantánamo, Santiago de Cuba y Granma.

Tras visitar el sitio de vacunación habilitado en la Ciudad Monumento Nacional, apreciamos buenas condiciones de organización y flujo en consultas y el propio local donde tiene lugar la inoculación, afirmó en encuentro con la prensa la doctora Miladys Limonta Fernández, gerente del proyecto de vacunas COVID-19 del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).

También existen garantías para mantener la adecuada temperatura del producto, así como el necesario distanciamiento físico entre los voluntarios y profesionales sanitarios, todo lo cual nos complace mucho, subrayó.

Esta fase III, dijo, estuvo antecedida por visitas y rondas de preparación e identificación de posibles lugares para su desarrollo, y siempre se vio que el oriente del país tenía muy buen trabajo, además, desde el punto de vista de la metrología.

Explicó la experta que dicho aspecto resulta fundamental por cuanto valida la correcta calibración de los utensilios empleados en la recogida de datos primarios de los sujetos incluidos.

Nuestro primer objetivo es el pueblo de Cuba, y nos estamos preparando en aras de tener, en agosto venidero, la producción de vacunas necesarias para toda la población, declaró Limonta Fernández.

De igual forma, precisó, esta semana alistan los protocolos para presentar a la aprobación de la autoridad reguladora del país los estudios de intervención de Abdala, previstos a realizarse en abril próximo y dirigidos a personal de riesgo, fundamentalmente del sector de la Salud Pública.   

Destacó que en sus fases I y II de ensayos clínicos, CIGB-66 demostró seguridad, inmunogenicidad, buena tolerancia por los voluntarios y pocos eventos adversos, de moderados a leves, como enrojecimiento o dolor en el sitio de la aplicación.

Los muchos logros de la biotecnología cubana hasta la fecha, entre ellos los cinco candidatos vacunales anti COVID-19, son resultado de la integración entre las instituciones de ciencia, la voluntad política de la máxima dirección del país, y el talento y corazón de sus científicos, quienes se sobreponen, además, a la negativa incidencia del bloqueo de Estados Unidos contra la mayor de las Antillas, agregó. (Texto y foto: ACN)



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