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Camagüey, 25 mar.- Tras concluir la venta regulada de papa, muy bien acogida por la población y donde en solo siete días logró abarcar los cuatro distritos de esta ciudad, la comercialización se extiende ya al resto de los municipios de la provincia de Camagüey.

En la urbe, la tercera más poblada de Cuba con unos 330 mil habitantes, se recibieron 450 toneladas (ton) del tubérculo, que al igual que el total contratado para toda la región agramontina proviene de la vecina Ciego de Ávila.

Falta por abastecerse en el municipio cabecera la zona rural de Altagracia, ubicada a unos 15 kilómetros de la localidad capital, en la cual la Empresa de Acopio prevé terminar la distribución el próximo sábado, según explicó a la Agencia Cubana de Noticias Arelis Portal Marrero, directora de la entidad en la provincia.

El expendio del codiciado producto, realizado en la red de bodegas de Comercio y mercados de Acopio a razón de tres libras por personas, finalizó ya en el municipio de Guáimaro, el más oriental del territorio camagüeyano, y a partir de hoy ocurre en Esmeralda y Carlos Manuel de Céspedes, precisó Portal Marrero.

La carga destinada a las nueve demarcaciones que restan, se transportará por vía del ferrocarril en casillas, y de acuerdo con la fuente debe recepcionarse este fin de semana.

Residente en el distrito Cándido González (comprende el centro de la ciudad), Josefa Margarita Geijo del Val, manifestó a la ACN su opinión favorable respecto a la idea de repartir la papa, y en su zona, en la venduta de la calle Santa Rosa, adquirió el producto sin hacer cola y con buena calidad.

Siempre es bien recibida esa vianda por las personas, pues tiene varios usos en la cocina, y en estos momentos más, cuando la provincia y el país hacen un gran esfuerzo para garantizar alimentos en medio de limitaciones por la COVID-19, reflexionó.

Por su parte, Andrés Díaz, perteneciente al distrito Julio Antonio Mella, uno de los más poblados de la urbe, declaró que facilitar la adquisición de alimentos como este es una forma de ayudar a la canasta básica, y cobra especial importancia cuando aquí siguen vigentes restricciones de movilidad y otras medidas adoptadas a fin de disminuir la infestación por el nuevo coronavirus.

En la Placita El Aguacate, del área de Jayamá, que fue el lugar donde compraron, jugaron un papel fundamental los dirigentes de la comunidad, encabezados por la delegada del Gobierno, y hasta extendieron el horario de servicio en aras de agilizar el proceso.

Esas son formas, dijo, que contribuyen a que la población se sienta mejor en las circunstancias epidemiológicas actuales, sin descuidar los protocolos y normas de comportamiento tan necesarias para el enfrentamiento a la pandemia. (ACN) (Foto: Archivo)



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