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Plantas proteicas para alimentación de los animales, una urgencia por consolidar en Cuba (+ Tuit)


La Habana, 30 mar.- “Cuando existe voluntad y deseos de trabajar, la tierra produce”, así destacó el primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, en su cuenta oficial de Twitter, durante un recorrido realizado a varios criaderos donde se alimentan, con plantas proteicas principalmente, a conejos y cerdos de capa oscura.

La siembra de plantas proteicas y su utilización en la alimentación animal constituye una alternativa a la cual el Ministerio de la Agricultura dedica especial interés. Además, cuenta con el legado del Comandante en Jefe de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, quien a principios del año 2011 promovió el desarrollo de un grupo de proyectos experimentales relacionados con la ganadería, entre ellos, la producción de materias primas para la elaboración de pienso criollo con la utilización de cultivos como la moringa, morera, tithonia y cratylia argentea.

Estudios y pruebas de evaluación realizadas en Unidades Básicas de Producción Cooperativa en diferentes territorios del país muestran, por ejemplo, que las diversas partes de la moringa (fundas y semillas), contienen un alto aporte de nutrientes, especialmente de proteína hasta un 28,32 %.

Aunque tradicionalmente se ha reconocido que alimentos como maíz, trigo y soya benefician el crecimiento de los animales, la ciencia también ha demostrado el alto valor nutricional de estas plantas, lo cual puede aportar a la producción ganadera y porcina en el país.

Actualmente el Instituto de Investigaciones de Pastos y Forrajes tiene el encargo de coordinar dicho programa junto a otras instituciones como el Centro Nacional para la Producción de Animales de Laboratorio, y la Unidad de Desarrollo e Innovación Sierra Maestra.

Sobre este programa, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez ha señalado en otras ocasiones la necesidad de tomar en cuenta los beneficios de las plantas proteicas como alimento animal, probados ya en disímiles escenarios y que constituyen alternativas que ofrecen respuestas. No obstante, insistió, para poder llevar esto a cabo también debe diseñarse un plan concreto de siembra de las áreas, de mantenimiento y uso de cada una de ellas. (Texto y foto: Granma)



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