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Holguín, 11 abr.- Las montañas del municipio de Sagua de Tánamo, al este de la ciudad de Holguín, conservan en su geografía a la polymita sulphurosa, molusco endémico de Cuba, en peligro crítico de extinción y un tesoro de la biodiversidad en la isla caribeña.

Esta especie, cuyo nombre en griego significa “muchas rayas”, fue descubierta en 1849 y se distingue en la naturaleza por los colores amarillo, púrpura, malva y verde que simulas llamas de fuego de adornadas con manchas, líneas y franjas en zig-zag.

El caracol, es uno de los más hermosos dentro de su género y se alimenta de los hongos y líquenes que se desarrollan en las cortezas de los árboles y deposita sus huevos cerca de los montones de hojas secas en el suelo, 18 días después del período de apareamiento.

Una de las características que identifica al molusco, entre los menos estudiados de la malacología cubana, es la reproducción, puesto que tanto la hembra como el macho son fecundados y  sus poblaciones ocupan solamente un área pequeña entre la línea de costa y las montañas.

A pesar de la belleza y el valor natural de ese curioso ejemplar, en los últimos años el número de polymithas sulphurosas ha disminuido, de ahí que en el nororiental territorio se desarrollen proyectos para el manejo integral de esta especie.

Los  programas incluyen aspectos como los hábitos alimentarios, reproductivos, el mantenimiento de su hábitat natural, la incidencia de fenómenos meteorológicos, entre otros, a partir de estudios realizados en el Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales (CISAT), ubicado en la cabecera provincial.

Holguín cuenta con más de mil especies endémicas de la flora y la fauna, de las cuales unas 500 enfrentan amenazas de extinción por sus características adaptativas y reducción de la cantidad de ejemplares y otras causas precisa la red cubana de la ciencia. (ACN)



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