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Por Gladys Dailyn Morera Cordero/ Radio Cadena Agramonte

A sus 73 años, Cándido Benítez Álvarez, recuerda detalladamente cada una de la reflexiones del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), un encuentro que catalogó como único, martiano, fidelista, marxista y leninista.

Para él fue el inicio también de cuatro cónclaves a los que asistió, escenarios donde se debatieron las estrategias para la construcción del socialismo como única opción de desarrollo de la isla frente al bloqueo y la agresión de las diferentes administraciones norteamericanas en su empeño por destruir a la Patria.   

Rememora con orgullo las palabras de Fidel, y sus ojos lo delatan cuando habla de la carta de despedida del Che que se leyó en la cita, para él como para toda Cuba fue uno de los hechos más tiernos, humanos y revolucionarios de toda la historia de la nación.

En 1975 representaba a los militantes del municipio de Esmeralda, luego cuando participó en el segundo y tercer Congresos se desempeñaba como primer secretario del Partido en ese territorio y en Sibanicú y en el cuarto dirigía esa estructura de mando y dirección en la capital agramontina.

“Yo digo como decía Fidel, el ejemplo crea virtudes, y los principios fundacionales de Julio Antonio Mella y Carlos Baliño se mantuvieron en las ideas de nuestro Comandante en Jefe y seguirán ahora, ese es el compromiso de todos los revolucionarios”.

Cándido asegura que en este 8vo Congreso se demostrará la pureza de los ideales, actitudes y comportamiento, nacidos a lo largo del itinerario histórico de formación de la nacionalidad cubana.

Se mostrará una vez más la continuidad de las ideas, el decoro, la honestidad, el espíritu crítico, y la libertad de criterios, tal como lo concebía Fidel.

Comencé en la Unión de Jóvenes Comunistas a defender desde mi quehacer diario a la Revolución, y en 1968 obtengo la militancia partidista y me incorporo dos años después en la zafra del setenta, en el central Brasil.

Así narra Cándido sus 25 años de labor, la mitad de los casi cincuenta que comparte junto a Rafaela Eneida Fardiño León, con quien tiene dos hijos e igual número de nietos. “Es la mujer que comparte mis ideas y siempre me acompañó en la dirección del PCC".

La describe: revolucionaria con intuición, sensible e inteligente.

En tanto ella nos comenta que él es ejemplo de consagración y mantiene vivo el contacto con el pueblo, porque juntos es la única forma de construir una sociedad con todos y para el bien de todos.

A los cuadros de dirección siempre los llamó a ser responsables y sacrificados.

“Eso sí, quien asume tal responsabilidad debe armarse de tenacidad, empuje, sensibilidad, paciencia y suficientes bríos para desafiar imposibles, superar disímiles obstáculos y enfrentar adversidades, a sabiendas de que, como recompensa mayor, tendrá solo una: el reconocimiento popular”.

Ahora a sus 73 años mantiene la extraordinaria sensibilidad y preocupación por las inquietudes, opiniones e intereses del pueblo, cualidades que llevó a Cándido a participar en los primeros cuatro congresos del PCC, y ahora como espectador, muestra la misma confianza de siempre en su Revolución. (Fotos de la autora y cortesía del entrevistado)



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