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Clausuró Miguel Díaz-Canel, primer secretario del Comité Central, 8vo. Congreso del PCC.

Lo más revolucionario dentro de la Revolución es y debe ser siempre el Partido, que es la fuerza que revoluciona a la Revolución, dijo hoy en esta capital Miguel Díaz-Canel, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y presidente de la República, en la clausura del 8vo. Congreso de la organización política.

Díaz-Canel calificó a la cita como un momento histórico en el que se produjo el traspaso paulatino a las nuevas generaciones de las principales tareas del país, lo que consideró como un importante hito de la historia política cubana y define al Congreso como el de la continuidad.

Raúl: referente para comunistas y revolucionarios 

El mandatario cubano señaló que el principal abanderado de este proceso ha sido el General de Ejército Raúl Castro, quien ha preparado, conducido y liderado el proceso de continuidad con tenacidad, sin apego a cargos y responsabilidades, serenidad, madurez, confianza, altruismo y modestia.

Será consultado sobre las decisiones estratégicas de mayor peso para el destino de la nación, aseguró el Primer Secretario del Comité Central del PCC, y agregó que continuará presente porque es un referente para cualquier comunista y revolucionario.

Raúl es el mejor discípulo de Fidel (Castro), pero también ha aportado valores a la ética revolucionaria y el ejercicio de gobierno, dijo el Presidente cubano, y añadió que es paradigmático su legado de resistencia frente a las amenazas y la búsqueda del perfeccionamiento de la sociedad.

Al reseñar la labor del General de Ejército al frente de la dirección del país, Díaz-Canel destacó el impulso a importantes cambios conceptuales y estructurales, entre ellos el perfeccionamiento del modelo económico, la renegociación de la deuda, la nueva ley migratoria y la ampliación de la gestión de las formas no estatales.

Ponderó, además, el desarrollo de nuevas normas para el sector agropecuario, la creación de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, la eliminación de trabas para la empresa estatal cubana, la informatización de la sociedad y el mantenimiento y perfeccionamiento de las conquistas sociales.

Díaz-Canel reconoció el logro de la liberación de los Cinco Héroes (luchadores antiterroristas cubanos), y el desarrollo de una amplia y dinámica actividad de relaciones exteriores, entre cuyos hechos destacan las conversaciones para el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos y la labor de Cuba como presidenta pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y de Caribe.

Al dolor humano sobrepuso el compromiso con la Revolución, dirigió el país sin descanso, con acierto e ímpetu, dijo el Presidente cubano, quien también destacó en el trabajo del General de Ejército la promoción del perfeccionamiento de la labor del Partido, exigiendo contacto con el pueblo, los resultados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y los programas del Trasvase de Agua y la Tarea Vida.

El bloqueo, una afrenta contra los derechos humanos

Díaz-Canel consideró que el brutal bloqueo (económico, comercial y financiero) de Estados Unidos contra Cuba en los últimos cuatro años ha escalado a niveles más agresivos.

Nadie puede desconocer que ese cerco constituye el principal obstáculo para el desarrollo del país, y ratificar esta verdad no intenta ocultar las deficiencias de nuestra realidad, expresó el Primer Secretario del PCC, quien sostuvo que esta política es la más larga afrenta contra los derechos humanos de un pueblo.

Advirtió que el reclamo de Cuba es a que se le ponga fin, para lo cual cuentan con el apoyo de la comunidad internacional y gran parte de los cubanos que viven en el exterior.

El Presidente recordó que permanecen las 240 medidas dictadas por la administración estadounidense de Donald Trump, a las que se suman las derivadas de la reciente inclusión de la nación antillana en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.

De igual forma -apuntó- continúan las campañas de subversión e intoxicación ideológica promovidas por las agencias de ese país del norte para desprestigiar a Cuba y tratar de confundir al pueblo exacerbando las contradicciones internas.

Díaz-Canel dijo que a pesar de la declaración de que Cuba no constituye una prioridad para Estados Unidos, existen leyes como la Helms-Burton y la Torrricelli, se dedican cientos de millones de dólares para tratar de subvertir el orden constitucional y se emplean recursos para socavar la conciencia nacional.

Se preguntó cómo justificar la guerra económica contra la nación antillana y la disposición a pagar el precio del aislamiento internacional al mantener una política legalmente insostenible.

El mandatario dijo que la aspiración de los cubanos es a vivir en paz y mantener una relación con Estados Unidos como con el resto de la comunidad internacional.

Subrayó que prioridades de la actual administración estadounidense como la lucha contra la pandemia de la COVID-19, el cambio climático, los temas migratorios y los derechos humanos constituyen cuestiones que permitirían explorar una cooperación bilateral.

El Partido: la fuerza que revoluciona a la Revolución

En sus palabras, el Primer Secretario valoró las tareas y desafíos que tiene el Partido Comunista de Cuba en el contexto actual, en el que está desafiado a innovar constantemente, cambiando todo lo que debe ser cambiado, sin apartarse de sus principios.

Señaló como propósitos la lucha por una prosperidad que abarque desde la alimentación hasta la recreación, demostrando que vale la pena defender el socialismo como una respuesta a la necesidad de un mundo más justo equitativo, equilibrado e inclusivo.

Díaz-Canel señaló como fuerza principal la unidad, que se defenderá sin discriminar ni dar espacios a prejuicios, dogmas o encasillamientos que dividen injustamente a las personas.

Ponderó como elementos importantes la ejemplaridad de la militancia, para que despierte admiración y respeto en el pueblo, el aseguramiento de la continuidad generacional con la distinción a los jóvenes como gestores de las transformaciones en marcha y el perfeccionamiento de las dinámicas de funcionamiento del Partido, que tiene el desafío de ser más democrático, atractivo y cercano al pueblo.

El mandatario llamó a propiciar encuentros periódicos con representantes de los distintos sectores de la sociedad y asumir dinámicas más ágiles, breves y novedosas para comunicar los mensajes a la militancia.

Instó a hacer del crecimiento de las filas un proceso que suscite interés genuino, con repercusión social, y a generar métodos de trabajo más atractivos.

Es obligación de los militantes ser abanderados en la pelea contra la corrupción, e incorporar como pilar de la labor partidista a la informatización, la comunicación social y la innovación y la ciencia, señaló.

Díaz-Canel explicó que el país tiene muchas tareas por delante, entre ellas la soberanía y seguridad alimentaria, el desarrollo energético e industrial, y en primer orden la defensa y fortalecimiento institucional como Estado de Derecho.

El éxito depende de la capacidad de dialogar con la población, entusiasmar a la ciudadanía y reconstruir valores, conscientes de que la democracia es más socialista en la medida en que es más participativa, dijo.

En otro momento, el Presidente alertó que desde la subversión se quiere construir una matriz de opinión de que Cuba es una nación rígida, y tratan de robar temas, palabras y frases para destruir sentimientos y paradigmas.

No somos una sociedad cerrada ni este es un proceso revolucionario débil, dijo y destacó que en la batalla ideológica hay que acudir a Fidel, quien enseñó que la cultura es lo primero que hay que salvar.

Recordó que la Revolución no teme al pensamiento creador sino que lo aúpa y cultiva, y se nutre de sus aportes, y alertó que no se puede desconocer que los enemigos de la Revolución aplican conceptos de guerra no convencional y tratan de colarse por flanco de la sensibilidad, la cultura y el pensamiento.

La Revolución cubana no va a ser traicionada ni regalada a quienes pretenden vivir jugando con la suerte de la Patria. No vamos a permitir que los activistas del caos y el desacato mancillen a la bandera e insulten a las autoridades. Advertimos al lumpen mercenario que la paciencia de este pueblo tiene límites, manifestó.

Agregó que Cuba es un país estructurado y organizado, que trabaja mucho para salir de una realidad hostil y asfixiante, una verdad que hay que contar todos los días sin altisonancias ni alardes ofreciendo contenido desde la verdad.

Díaz-Canel aplaudió los avances en la emancipación de la mujer, la lucha contra el racismo y la discriminación, la protección de los animales, e instó a reconocer cuánto falta por avanzar aún, para dar respuesta más justa a inquietudes populares.

Batalla económica: resistir creativamente

Al valorar la situación de la batalla económica, Díaz-Canel señaló que el quinquenio que se analiza no exhibe buenos resultados, en lo cual influye la ineficiencia e ineficacia del sistema empresarial y el sector presupuestado, el exceso de gasto, la falta de control sobre los recursos y los problemas estructurales.

No obstante -aclaró- la economía cubana ha mostrado capacidad de resistencia para preservar las conquistas sociales y ha dado una lección al mundo de cómo la voluntad política y la vocación humanista de la Revolución junto a políticas públicas que tienen como centro al ser humano, el diálogo con los científicos y la participación popular puede enfrentar con éxito problemas tan complejos como la pandemia de la COVID-19.

El Primer Secretario señaló que Cuba aspira a seguir resistiendo sin renunciar a su desarrollo, y señaló como desafíos a responder en poco tiempo la producción de alimentos, el aprovechamiento de las fuentes renovables de energía, la eficiencia del proceso inversionista, la capacidad de la producción nacional de satisfacer las demandas internas y la elevación de la calidad de los servicios de la población.

Agregó que es preciso entronizar conceptos como el ahorro y la economía circular y dinamizar el proceso de actualización económica del país y la estrategia del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social, combinando flexiblemente la relación entre la necesaria planificación, la descentralización y la autonomía local.

Al valorar la Tarea de Ordenamiento, monetario y cambiario, el Primer Secretario dijo que no siempre es bien comprendida, lo que demanda mucho trabajo político.

Explicó que no se podía seguir postergando esta transformación orientada a estimular el desarrollo, aunque presentó problemas de instrumentación por la insuficiente preparación e inadecuada interpretación de las normas; pero también es un error asociarla a problemas que estaban presentes desde antes, remarcó.

Al respecto, Díaz-Canel precisó que la primera respuesta ha sido el seguimiento y solución inmediata, siempre que sea posible, a los planteamientos de la población, propiciando un ejercicio de participación ciudadana, y citó como ejemplo las transformaciones en las tarifas y precios y las recientes medidas para incentivar la producción y comercialización de alimentos.

Política de cuadros

En su intervención, el Primer Secretario se refirió a la estrategia aprobada por el 8vo. Congreso del PCC para la Política de Cuadros, la cual permite su abordaje científico y la instrumentación de su modelo de tránsito.

Nuestros cuadros deben sobresalir por su dedicación a la tarea, afán de superación, modestia y sensibilidad para ponerse en el lugar de los demás, responsabilidad de dialogar sinceramente e incorporar esas opiniones a la toma de decisiones.

El Congreso de la continuidad

Díaz-Canel transmitió un mensaje de respeto a los comandantes Ramiro Valdés y Guillermo García, quienes culminaron varios años de trabajo y siguen dando todos los días lecciones de consagración y entrega a la obra revolucionaria.

Al comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura, quien durante decenas de años llevó las difíciles tareas de la organización del Partido, nuestro permanente agradecimiento por su consagración, ejemplo, disciplina y lealtad, dijo.

De manera especial, el mandatario cubano transmitió en nombre de sus compañeros y compañeras un mensaje de agradecimiento al General de Ejército Raúl Castro: Gracias por el ejemplo, el empuje, gracias por estar y ayudarnos a creer en nosotros mismos.

Al concluir su discurso, el Primer Secretario del Comité Central del PCC evocó la victoria del pueblo cubano en las arenas de Playa Girón, el 19 de abril de 1961, y reafirmó su disposición de dar la vida por la digna causa de la Revolución. (Texto y fotos: ACN)



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