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Camagüey, 9 may.- Hace más de un año a las madres cubanas se les ha hecho más difícil cumplir esa noble misión. Cuentan cada día, protegen a sus hijos.

Las que pueden los mantienen en casa, a su lado, mientras el Estado respalda sus salarios o ellas cumplen con el trabajo desde la distancia. Otras, los llevan cada mañana a los círculos infantiles aún abiertos, o los dejan bajo el cuidado de los abuelos.

Los despiden con la paz de que los saben seguros, pero con la siempre angustia maternal de que nadie los cuida como mamá y de que los tiempos son cada vez más difíciles para conservarlos saludables, exentos de la COVID-19.

Este ha sido un año especialmente difícil para las madres que se han alejado de sus hijos para cuidar a hijos y madres de muchas otras familias desde el sistema de Salud Pública.

Sin embargo, a diario hombres y mujeres han hecho posible desde hogares maternos, hospitales o desde casa, la gestación y nacimiento de niños sanos, a través de las atenciones que asegura el Programa Materno Infantil y con todas las garantías que implica para su salud nacer en Cuba. (Texto: Dania Díaz Socarrás/Radio Cadena Agramonte) (Fotos: Cortesía de la Dirección Provincial de Salud Pública)



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