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La Habana, 10 may.- El periodo de preparación y ejecución de la zafra actual ha estado influido por la crisis económica-financiera y energética, acentuada por la intensificación del bloqueo de Estados Unidos y  los efectos de la pandemia de la COVID 19, afirmó un alto directivo del Grupo Azucarero AZCUBA.

José Carlos Santos Ferrer, ingeniero en mecanización y vicepresidente primero de AZCUBA, añadió que las reparaciones se realizaron en un escenario muy complejo, debido a bajos niveles de aseguramiento material durante los últimos dos años.

Sin embargo, aclaró que una situación de ese tipo requirió de la inteligencia, innovación y participación activa de los obreros, técnicos y jefes en cada área de trabajo.

La campaña 2020-2021 comenzó el 29 de noviembre pasado por el central Dos Ríos, en la provincia de Santiago de Cuba, y entonces el plan incluyó la molienda en 38 ingenios, pero se  atrasaron 12, de ellos siete por humedad en los campos y cinco por la llegada atrasada de los recursos que no permitieron su alistamiento en fecha, señaló Santos Ferrer.

En una amplia información sobre sus resultados hasta el 30 de abril pasado, anunció que se ha molido el 71 % de la caña planificada y se ha producido el 68 % del azúcar.

Atribuyó las principales causas de los atrasos en el plan a afectaciones del combustible (57 %), roturas de la maquinaria agrícola y el transporte, (25 %), roturas industriales, (7 %), humedad en los campos, (9 %), y daños por la COVID-19, (2 %).

Sostuvo que el rendimiento industrial planificado, de 9.53 %,  se logra al 8.62 %, influido por la baja maduración de la materia prima, cuando se apreció un rendimiento potencial inferior al esperado, de un entero como promedio, durante los meses de noviembre a febrero.

Además, la inestabilidad en la molida ha afectado este indicador.

En algo más de cinco meses, se han producido 400 mil 407 megawatt/ hora a partir del consumo de biomasa y se ha vendido a la Unión Eléctrica un excedente de 95 mil 164 megawatt/ hora, con un autoabastecimiento del 110.9 %.

La entrega de energía al sistema electroenergético nacional representa un ahorro de ocho mil 673.5  toneladas de diésel por suministro neto.

También se han producido 93 mil 734 toneladas de alimento animal, 330 mil 943 hectolitros de alcohol, 813 metros cúbicos de tableros y 476 mil 332 litros de bioproductos.

Mencionó que en la relación de los principales problemas que han impactado en la contienda figura el hecho de no contar con el financiamiento oportuno para ejecutar las importaciones, pues  solo se  cumplió al 41%, lo cual perjudicó el alistamiento y mantenimiento de los centrales, equipos de la maquinaria y el transporte.

Incluso, la baja disponibilidad técnica de los camiones y remolques, sobre todo por la falta de neumáticos y piezas, en particular más acentuado en los primeros dos meses de la zafra, el mal estado de los caminos y bajos Brix de la caña (menos de un entero) en el nivel de sacarosa.

Influyó también la escasez de piezas de repuesto para cosechadoras, con más de 200 inactivas, la indisciplina en la cosecha por la mañana, la carencia de combustible a partir del 25 de enero que provocan 18 mil horas de paradas, equivalente a tener 33 centrales inactivos durante 23 días y su impacto en el procesamiento del azúcar.

Respecto a la producción de caña, hasta el 30 de abril se han roturado 55 mil 467 hectáreas de tierra, que representan el 52 %, y sembrado 12 mil732, el 67 %, la limpia integral al 67 % y la fertilización detrás del corte al 57.4 %.

Los atrasos en esa dirección obedecen a la no disponibilidad de combustible, donde desde febrero a abril se ha podido garantizar el 44 % del plan, así como la llegada tardía de fertilizantes, cuando un 21 % de los productores no han recibido este producto. (Texto y foto: ACN)



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