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La Habana, 6 jul.- Tras la salida de la tormenta tropical Elsa, Cuba cuantifica hoy y restaña los daños provocados por ese fenómeno meteorológico, mientras también reemprende el proceso de intervención sanitaria con candidatos vacunales propios contra la COVID-19.

Elsa va camino hacia el norte mar afuera de esta isla caribeña, y el presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, exhortó a acometer de inmediato las tareas de recuperación.

Los reportes preliminares dan cuenta de daños menores en viviendas y la agricultura, sobre todo por las lluvias que dejaron incomunicados a poblados en zonas montañosas del centro y oriente, mientras que los vientos sacaron de servicio a varios circuitos eléctricos.

Quiso la naturaleza que los vientos fueran menos intensos en el territorio cubano, al que penetró la tormenta la víspera por la costa sur de la occidental provincia de Matanzas, la de mayor incidencia de la Covid-19 en Cuba.

Las provincias Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín y las Tunas (en el oriente); Camagüey y Ciego de Ávila (en el centro) pasaron a la normalidad, según decidió la Defensa Civil.

El Instituto Nacional de Meteorología pronostica que en el occidente persistirán hoy las lluvias y marejadas asociadas a la tormenta, por lo que las autoridades instaron a mantenerse alertas y darle continuidad a las medidas preventivas.

A la vez Cuba busca pasar la página de Elsa y concentrar otra vez los esfuerzos en el combate contra la pandemia de la COVID-19, que tiene su momento más álgido en esta nación antillana.

Entre los propósitos principales está retomar la intervención en diversas localidades del país con candidatos vacunales nacionales que buscan la inmunización del 70 por ciento de la población para el mes próximo.

Un reciente parte del Ministerio de Salud Pública dio cuenta de la administración de más de seis millones 600 mil dosis de aplicaciones vacunales cubanas.

Por su parte el presidente Miguel Díaz-Canel elogió el desarrollo y producción del diagnosticador nacional Umelisa SARS CoV-2 antígeno, que se integrará a los protocolos sanitarios y de detección de la COVID-19 en la isla.

Se trata de un sistema de diagnóstico desarrollado por el Centro de Inmunoensayo que identifica en solo cuatro horas la presencia del virus causante de la COVID-19 en pacientes sospechosos asintomáticos. En su cuenta en Twitter, el mandatario calificó el hecho como otro logro de la ciencia cubana. (PL) (Foto: Archivo)



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