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La Habana, 14 ago.- Con décadas de experiencia e inversión en los sectores biotecnológico y farmacéutico, Cuba avanza hoy en el desarrollo de varios estudios y ensayos clínicos para tratar a pacientes con COVID-19, incluso a convalecientes.

A pesar de los obstáculos que impone el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos hace casi 60 años, el país cuenta con la primera vacuna antiCOVID-19 de América Latina y el Caribe, Abdala, la cual en sus ensayos clínicos demostró un 92,28 de eficacia en cuanto a la capacidad para prevenir la enfermedad sintomática.

Asimismo, se espera la autorización de uso de emergencia del esquema de dos dosis de Soberana 02 más una de refuerzo de su homólogo Soberana Plus; los cuales evidenciaron durante los ensayos clínicos un 91,2 por ciento de eficacia también para prevenir la enfermedad sintomática.

Hasta este 10 de agosto, se administraron en el territorio nacional un total de 11 millones mil 829 dosis de estas propuestas y antes de finalizar el 2021 se espera inmunizar a toda la población.

Autoridades aseguraron que en los meses de agosto y septiembre se debe completar la entrega al Ministerio de Salud Pública de la cantidad de dosis necesarias, incluidos los niños de tres años en adelante.

A más de siete meses de iniciada la vacunación a nivel global solo el 15,7 por ciento de la población mundial cuenta con un esquema completo de inmunización, mientras Cuba alcanza más del 25 por ciento (dos millones 821 mil 478) de sus habitantes (11 millones 300 mil aproximadamente).

Datos de la Organización Mundial de la Salud refieren que la mayor parte de producciones de vacunas antiCOVID-19, cerca del 87 por ciento se ha concentrado en países ricos, en tanto en naciones subdesarrolladas apenas el 1.1 por ciento recibe una dosis.

En este contexto, se muestra acertada la decisión de este país de invertir los escasos recursos con los cuales cuenta en desarrollar propuestas vacunales y medicamentos propios, tanto para tratar la infección, garantizar la evolución satisfactoria de los enfermos y reforzar la inmunidad de los convalecientes.

Incluso, luego de la inmunización de toda la población cubana, los excedentes de vacunas estarán disponibles para la exportación a las naciones, con cuyos gobiernos se logren los correspondientes acuerdos, según anunciaron las autoridades.

Muchos de esos argumentos fueron expuestos por científicos, personal de salud y académicos, tanto de Cuba como de otros países, en una carta dirigida al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en respuesta a sus equívocas declaraciones sobre el manejo de la pandemia de COVID-19 en la isla.

Hasta el momento, más de 600 personalidades han firmado la misiva disponible en Internet. (Texto y foto: PL)



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