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Tokio, 29 ago.- El pesista cubano Oníger Jesús Dreke levantó un máximo de 181 kilogramos este domingo, para ubicarse séptimo en la división de los 88 kg durante los XVI Juegos Paralímpicos.

En el Tokyo International Forum, el forzudo quedó lejos del registro que le dio la cuarta posición en Río de Janeiro 2016, cuando levantó 205 kg.

Su mejor levantamiento histórico es de 208 kilos, conseguido en el Campeonato Mundial de Nur Sultán, Kazajistán, en 2019. Ingeniero eléctrico de 49 años de edad, Dreke saldó esta vez sus tres oportunidades con alzadas de 170, 177 y 181 kg.

El ganador de la justa fue el jordano Abdelkareem Mohmmad Ahmad Khattab, quien trabajó perfecto con 220, 225 y 231, e implantó nuevo récord paralímpico.

Le siguieron en el podio el chino Jixiong Ye (220) y el egipcio Hany Abdelhady (214).

Con el resultado de Dreke concluye la actuación de Cuba en las pesas. Antes la granmense Leydi Rodríguez había acabado última en los 41 kg, al fallar con 92 y 93 en la barra.

Tras cuatro jornadas, China acumula seis coronas y manda en el certamen de parapesas, por delante de Jordania y Nigeria (2). Un título acumulan Kazajistán, Ucrania, Estados Unidos, México, Irán y Brasil.

Por otra parte, el cubano Yordani Fernández Sastre (+100 kg, B3) cedió este domingo por bronce ante el sudcoreano Gwang Geun Choi, en el mítico Nippon Budokan, durante la tercera y última jornada del judo en los XVI Juegos Paralímpicos.

“Lo prometí y no pude cumplir. Me dicen que estar entre los cinco mejores del mundo es bueno, pero no di la medalla que quiere mi pueblo, mi gente, mi país, y eso me hace sentir mal”, dijo a Jit el inquilino de la división de +100 kilogramos.

El asiático, dos veces rey a este nivel (2012 y 2016), fue mejor que Fernández en el imponente palacio de artes marciales japonés, al decidir el pleito por ippon en 1:29 minutos mediante técnica de Sumi-otoshi. Antes le habían marcado un shido por evitar el agarre.

El cubano ganó su primer combate por ippon ante el brasileño Wilian Araujo, subcampeón en Río de Janeiro 2016, gracias a ippon en solo ocho segundos con técnica de O-uchi-gari. Sin duda se trató de un brillante inicio.

Sin embargo, cedió luego por wazari en regla de oro, al minuto 4:18, frente al uzbeko Shirin Sharipov, medallista de bronce hace cinco años en la Ciudad Maravillosa.

Así fue a parar a la repesca para medirse al local Kento Masaki, dorado en Londres 2012 en esta categoría, a quien venció por ippon en 1:32 minutos, fruto de dos wazari con técnica de  ippon-seoi-nage.

“Realmente me hubiera gustado conseguir esa medalla, pero las cosas no salieron. Pido disculpas a mi entrenador, a los amigos, a la familia, a los practicantes de los deportes adaptados, a los atletas cubanos todos”, significó.

“Siempre confié en que ganaría esta pelea. El rival fue difícil, no me dio un espacio y ahí está el resultado que no es el que esperaba”, concluyó consternado en la zona de entrevistas.

Con esta actuación, Cuba cierra sin medallas en el parajudo, pues su otro representante, Gerardo Rodríguez, acabó séptimo en los 81 kg este sábado.

Azerbaiyán con seis coronas fue la gran potencia de este deporte ahora, seguido por Irán y Uzbekistán con par de títulos. Con uno se marcharon Argelia, Gran Bretaña y Brasil. (Texto y fotos: Jit)



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