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La Habana, 3 sep.- El corazón del polo productivo Gamarra, en las inmediaciones de Güines y San José de las Lajas, forma parte de las 200 hectáreas de tierra desmontadas por aquí el pasado año a base de equipos pesados, mucho sudor y sobrada voluntad.

Son suelos rojos, muy fértiles, que se fueron dejando “atrás” y los bosques del llamado algarrobo indio se apoderaron de ellos. Cuando el hombre abandona, la naturaleza hace su faena; empezar de nuevo cuesta, pero vale la pena volver a comenzar.

Más de cien hectáreas de las recuperadas ya están plantadas y 90 andan en preparación. Están siendo sembradas de plátano y yuca, principalmente, además de col, zanahoria y otros cultivos, explicaba Héctor Giniebra Junco, presidente del Grupo empresarial agropecuario y forestal Mayabeque.

Un día después del comienzo de la campaña de frío en el país (1ro. de septiembre), el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, regresó a los campos de esta provincia para seguir hablando con productores de la región.

Son tierras “nuevas” y por casualidad (o quizá no tanta, la vida es sabia) a quienes visitó también son gente nueva, algunos cuya juventud contrasta (¿contrasta?) con los resultados que van teniendo en sus usufructos.

Alcanzar la mayor autosuficiencia posible en el sector agrícola y pecuario, y así lograr de forma definitiva la soberanía alimentaria (que es un asunto de seguridad nacional), ha sido una de las preocupaciones y esfuerzos de Díaz-Canel desde el inicio de su gestión en la Presidencia.

Esta es una de las prioridades estratégicas de la nación, trazada en los documentos rectores aprobados en los recientes congresos del Partido Comunista de Cuba, y para ello se han ido adoptando políticas y estrategias de gran calado.

Las más recientes decisiones en este sentido fueron las 63 medidas para potenciar la producción del alimentos, aprobadas en abril y que se han ido implementando de entonces a acá.

Los efectos de estas acciones fueron el eje de la conversación del mandatario con los jóvenes agricultores de las fincas conocidas como Rinconadas, aledañas a la comunidad Gamarra, un línea monótona de casitas que avanza bajando la Loma de la Candela hacia Güines (o viceversa).

RINCONADA 1 (La agricultura “camina”)

Osmel Aguilar Sardiñas tiene 39 años, aunque parece todavía un veinteañero. Maneja La Rinconada 1 hace más de una década, cuando solicitó tierras por el decreto-ley 259 y se le otorgaron como usufructo. Es el mejor productor de semillas de papa de la provincia de Mayabeque, afirman las autoridades.

Junto a la máquina de riego de pívot central que opera en su primera parcela, gestiona 32 hectáreas (ha) de las recuperadas al monte. Están sembradas de plátano fruta (26 ha) y macho (8 ha) en sistema de cultivo extra-denso (una innovación cubana).

Las plántulas son pequeñas pero crecen vigorosas.

—Entonces sembraste con vitroplantas, eso sí es semilla de calidad, de alto potencial —le comenta Díaz-Canel—. ¿Pero vas a intercalar el plátano con otros cultivos, no?

—Claro, les voy a sembrar frijoles —responde Osmel.

— ¿Y el riego?

—Por gravedad, desde la presa, y todo está preparado para cuando pueda poner un sistema de riego mecanizado, que no debe demorar.

— ¿A qué forma productiva perteneces?

—A la CCS Miguel Camacho, pero todas estas hectáreas, de aquí a Melena, las van a convertir en una unidad empresarial de base (UEB) estatal.

— ¿Pero tus ingresos los vas a manejar tú, no? —pregunta inquisitivo el Jefe de Estado.

—Sí, yo —le responde Osmel, y Giniebra, el presidente del grupo empresarial, enfatiza que con eso el productor no tiene problemas, como para dejar por sentado que allí se asume el principio de respetar la autonomía de los productores, premisa de la que Díaz-Canel es muy enfático siempre, la defiende.

“Hay que respetar la autonomía de los productores, incluyendo su decisión de pertenecer a una forma productiva u otra —subrayó el Jefe de Estado—. Y si buenos productores como él piden más tierra, tampoco se le pueden estar poniendo trabas”.

— ¿Has hecho alguna venta en moneda libremente convertible? ¿Está funcionando bien esa medida? —continuó preguntado.

—Sí, he vendido en MLC y con ella he comprado algunos insumos, como herbicida y gomas —responde satisfecho Osmel.

   Ya en medio del campo y el fango, Díaz-Canel conversó con los trabajadores agrícolas contratados por el usufructuario. Conoció que ganan unos 200 pesos por día, tienen almuerzo gratis cuando trabajan mañana y tarde y se benefician de las cosechas.

“Esto va caminando, si seguimos así, pronto tendremos más comida”, señaló —palabras menos, palabras más— el Primer Secretario al despedirse.

RINCONADA 2 (Y televisores también)

En la finca Rinconada 2, el presidente de la República fue atendido por el joven de 22 años Frank Lenier, quien junto a su padre y hermanos gestiona en usufructo decenas de hectáreas de tierra similares a las de Osmel.

Es una finca emblemática. Precisamente en sus naves de servicio, a inicios de agosto, el presidente sostuvo un encuentro con productores de Artemisa y Mayabeque, donde se plantearon un grupo de trabas que aún subsisten —o existían— para el desarrollo del sector y su gente.

Una de ellas condujo al reclamo de que la tarjeta en MLC que tenían autorizada para vender en la Zona Especial de Desarrollo Mariel y otros destinos, solo podían emplearla para comprar cosas para la producción, y no para cubrir necesidades personales y familiares que tanta falta hacen.

— ¿Alguno de ustedes ha podido comprar un televisor en las tiendas en MLC? —preguntó Díaz-Canel al joven.

—No que yo sepa, pero ya lo podemos comprar —respondió este.

— ¡Ah!, porque eso fue una demanda que ustedes hicieron aquí mismo y ya se destrabó —comentó el mandatario como verificando en el terreno la veracidad de los hechos.

RINCONADA 3 (Con la comida del pueblo…)

Alejandro Orta Álvarez tiene 24 años de edad, es el usufructuario que gestiona la finca Rinconada 3. Recién se terminaron de recoger allí las últimas mazorcas de maíz y ahora se apresta para la siembra de plátanos. Como en las parcelas aledañas, es un beneficiario del desmonte que se hizo en la zona, lo que le ha permitido acceder a excelentes tierras agrícolas.

— ¿Y el desmonte aquí tienes que pagarlo tú? —le preguntó el Primer Secretario.

—Sí, pero es con un crédito bancario a largo plazo —aclaró Alejandro.

—Eso está bien, pero el precio que debe poner la empresa estatal que hizo el desmonte no debe ser muy alto. Estas entidades tienen que tener utilidades, pero deben ser mínimas para un sector prioritario como el agropecuario —definió el presidente de la República.

—Y la familia ¿cómo van las cosas por la casa? —inquirió nuevamente Díaz-Canel.

—Bien, marchan bien —le respondió risueño el joven.

   La economía del país va al unísono de la economía de los productores y ellos, con sus ingresos, tienen que ir mejorando su calidad de vida, las condiciones de sus familias, eso también levanta la economía nacional —reflexionó el mandatario.

 “Aquí tiene que existir una adecuada armonía entre la economía familiar de los productores y la vida y la economía del país”, enfatizó el concepto, compartiéndolo con quienes le acompañaban, entre ellos el vice primer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, el ministro de la Agricultura, Ydael Pérez Brito; Yanina de la Nuez Aclich, primera secretaria del Partido en Mayabeque, y Tamara Valido Benítez, gobernadora de la provincia.

“Con la comida del pueblo no se juega”, oyó decir el periodista a Alejandro, quien de forma aprobatoria sonreía satisfecho viendo a Díaz-Canel alejarse para seguir el recorrido.

FIDEL TAMBIÉN ESTÁ AQUÍ

El Presidente de la República visitó en la zona la unidad básica de producción (UBP) 50 Aniversario de la Victoria de Playa Girón, adscripta a la Entidad de ciencia, tecnología e innovación (ECTI) Plantas Proteicas.

Denominada ahora como Centro de Investigación en Plantas Proteicas y Productos Bioestimulantes, la entidad desarrolla, fomenta y generaliza las investigaciones científicas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en los últimos años de vida sobre la alimentación animal y humana.

Díaz-Canel fue recibido por la Doctora en Ciencias María del Carmen Pérez Hernández, directora general del centro, y Ana Bueno Guzmán, directora de la UBP, quienes lo invitaron a recorrer un sembradío de Sacha Inchi.

 El aceite extraído de los frutos de esta planta es rico en Omega 3, 6 y 9, y sus producciones, en colaboración con el Centro Nacional del Investigaciones Científicas (CNIC), tienen gran demanda en el mercado nacional. (Texto: ACN) (Foto: Estudios Revolución)



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