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Por Dayessi García Sosa/Radio Cadena Agramonte.
Con brillo en los ojos atiende mis preguntas, responde sin pestañear y explica cada paso con entusiasmo e infinito orgullo. Se siente grande, se identifica con el llanto de los más pequeños y guarda, como un gran tesoro, el privilegio de ser parte de la avanzada que hoy regala luz y esperanza.

“Al principio los nervios me comían, sobre todo porque los niños y adolescentes que participamos en el estudio somos sanos como uno de los requisitos que debíamos cumplir. Entonces como a la mayoría nunca nos habían pinchado, ni siquiera para extraer sangre,  teníamos mucho miedo”, cuenta María Alejandra Santana Pérez, una de las valientes que participó en el ensayo clínico Ismaelillo con la vacuna Abdala en Camagüey.

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"Los médicos fueron los primeros que nos transmitieron muchísima confianza; conversaron también con nuestros padres; hablaron sobre Elpidio Valdés a los más pequeños y así nos fuimos relacionando unos con los otros. Cuando terminó la espera todo fue muy rápido y no tuvimos reacciones adversas", aclara con viveza la estudiante de la Academia de las Artes Vicentina de la Torre.

Y sin pausa cuenta cuán asustada estuvo cuando su mamá le dio la noticia de que había sido escogida, sin embargo, añade: "no existe comparación cuando supe que iba a dar un paso adelante por los demás niños y estoy muy agradecida con los investigadores, los científicos y con todo el personal que participó en este estudio".

La consagración y los desvelos del equipo médico los conozco bien a través de sus experiencias personales y lo ratifica María Alejandra cuando aseguró que "cada vez que recibíamos una dosis, a los tres días había que regresar para chequearnos los signos vitales y explicar cómo habían sido las horas posteriores en casa".

Intrépida y vivaz, María Alejandra es de esas niñas que tienen gran fuerza y determinación:

"Desde el momento en que nos pusieron la vacuna y vi que nada malo sucedió, estuve calmada totalmente, sin ningún miedo ni preocupación y orgullosa de verdad de ser la voluntaria número 26.  (Fotos: Tomadas del perfil en Facebook de la entrevistada)



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