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Washington, 9 sep.- Partes de Luisiana permanecen bajo el agua y unos 400 mil hogares y negocios siguen sin servicio eléctrico, más de una semana después del azote del huracán Ida en el sureste de Estados Unidos.

También hay reportes de escasez de combustible en las gasolineras de ciudades del estado, mientras organizaciones gubernamentales, grupos religiosos y voluntarios trabajan en la distribución de alimentos, agua y otros suministros básicos entre los damnificados.

Entretanto, medios locales reportaron que las autoridades investigan la muerte de siete adultos mayores que fueron evacuados de hogares de ancianos a un almacén en la ciudad de Independence.

Ida también causó daños en la industria petroquímica y de combustibles fósiles en la costa del golfo de México.

Las filtraciones, derrames, llamaradas, roturas y emisiones químicas que se están observando podrían estar entre los peores eventos jamás registrados en la región, apuntó el servicio de noticias Democracy Now.

La cifra total de fallecidos ascendió a 63 durante el fin de semana, casi 50 de ellos en el noreste del país, donde los remanentes del fenómeno meteorológico provocó niveles récord de precipitaciones e inundaciones repentinas.

Ida penetró en territorio norteamericano como huracán categoría 4 y luego se degradó a depresión tropical.

El presidente Joe Biden visitó el martes zonas de los estados de Nueva York y Nueva Jersey que fueron devastadas por la tormenta.

Ida impactó a la nación norteña el 29 de agosto, el mismo día en que, 16 años atrás, el huracán Katrina tocó tierra y dejó una estela de devastación en Luisiana y Misisipi.

El meteoro de 2005 ocasionó más de mil 800 decesos y tantos daños en la ciudad de Nueva Orleans que aún algunas heridas continúan abiertas. (PL)



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