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La Habana, 9 sep.- La diversificación mediante la utilización integral de la caña de azúcar, con esquemas flexibles de producción, es hoy una alternativa económica inevitable de esta agroindustria cubana.

Según la directora del Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña Azúcar (Icidca), Mariela Gallardo, en ese propósito deben estar presentes siempre la generación de energía eléctrica, la producción de alcohol y el alimento animal.

También los bioproductos para la agricultura y el aprovechamiento de los residuales, de acuerdo con las condiciones locales y los mercados disponibles, consideró además en conversación con Prensa Latina.

La confluencia en la actualidad de crisis alimentaria, energética y ambiental, así como la disponibilidad de tecnologías que permiten acercarse a la explotación casi al 100 por ciento de las potencialidades de la gramínea, propenden a variar favorablemente la coyuntura del productor agroindustrial.

Lo anterior es debido a que al agregar nuevos valores, también posibilita elevar sus ingresos, crear nuevos empleos, proteger el medio ambiente, producir variados alimentos y, por tanto, incrementar la tasa de retorno de capitales invertidos, explicó.

Todo esto determina que la gestión del sector se convierta en sostenible, aseveró igualmente Gallardo en su primera entrevista de prensa luego de asumir recientemente la dirección del Instituto.

Es inevitable al hablar de los derivados, referirnos al Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara y lo que él significó para el Icidca, sostuvo.

Su pensamiento, aún presente, se caracteriza por la integralidad de sus concepciones políticas, económicas, sociales y científicas, señaló además sobre el insigne revolucionario argentino-cubano.

Che Guevara -comentó- resumió tal integralidad al afirmar que las posibilidades del aprovechamiento de los derivados de la caña de azúcar pueden significar cantidades enormes en valor para el país y convertir el azúcar en un subproducto, en un producto marginal.

Serán los productos químicos derivados de la transformación de la caña -continuó el destacado revolucionario- los que den la tónica y tengan el peso más grande del valor de la producción.

Imbuido en estas reflexiones es que funda el Icidca en 1963, para llevar a la práctica esos pensamientos, reflexionó por último la actual directora de ese centro. (Texto y foto: PL)



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