logo


La Habana, 11 sep.- “El sector estatal todo lo tiene que hacer bien; en medio de una situación sumamente compleja, ustedes mismos han demostrado aquí que hay cosas que pueden hacerse mejor a pesar de las limitaciones que tenemos, como el bloqueo”, señaló el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en el intercambio que sostuvo este viernes con directivos del sistema empresarial.

Como parte de su actual ciclo de encuentros con los diferentes sectores de la sociedad cubana, el Presidente de la República conversó por más de tres horas con representantes de empresas estatales del sector primario (como la agricultura y la minería), el secundario (las industrias), y el terciario (los servicios).

“El bloqueo es brutal, es cruel, es una tortura diaria que tenemos, pero sigue ahí, y tenemos que sobrepasarlo con nuestros propios esfuerzos, con nuestro propio talento, y todo lo que podamos hacer eficientemente en materia de los servicios y de la producción de bienes para nuestro pueblo, tenemos que hacerlo, y hacerlo de la manera más inmediatamente posible”, expuso el Jefe de Estado en las conclusiones del evento.

CÓMO CONSTRUIR PROSPERIDAD PARA TODOS

La joven Dayana Beyra Fernández es la directora general de la refinería de petróleo Ñico López. Graduada hace apenas diez años, ella es un ejemplo de lo que pueden lograr los jóvenes si se les apoya y conduce, señaló el Primer Secretario.

Fue la primera en intervenir impulsada por el Presidente de la República para que los empresarios expusieran en el encuentro, de forma diáfana, sincera, los éxitos, dificultades y trabas que aún enfrentan en la dirección de sus entidades.

Dayana reconoció las medidas adoptadas para perfeccionar la empresa estatal socialista, las cuales han sido muy bien acogidas por las trabajadoras y trabajadores de su industria.

No obstante, expuso las limitaciones que afrontan. La suya es una empresa en pérdida, lo que está teniendo un impacto negativo en la masa laboral, tanto en lo económico como lo psicológico, que se manifiesta, entre otros aspectos, en la fluctuación laboral y el deterioro de la planta, señaló.

Es una situación que podría cambiar —dijo— si se potencian las actividades que podemos hacer, desde la refinación de crudo hasta la diversificación de la comercialización con base en la amplia infraestructura que disponemos. “Tenemos muchas ideas, pero todavía nos sentimos amarrados”, confesó.

Jaime Hernández Herrera, director general de la Empresa del Mármol, emitió sin medias tintas sus criterios. La empresa estatal está siendo objeto de medidas desde 2011, pero todo, desde la autonomía hasta la separación de funciones estatales y empresariales, dista mucho de lo que se ha propuesto.

“Creo que debe hacerse un estudio in situ para ver si las decisiones tomadas tienen el efecto que se quiere”, sugirió.

Aún siguen los métodos administrativos, los órganos superiores de dirección crean estructuras y más estructuras que están llevando a un exceso de gastos administrativos y plantillas, las reuniones y los flujos informativos se incrementan, en la base tenemos muy poco vínculo con la inversión extranjera.

Tras una larga lista de limitaciones que aún persisten “abajo”, Hernández Herrera, sin dejar de reconocer el impacto positivo de las 43 medidas para fortalecer la empresa estatal socialista —“las que hemos aprovechado”, aclaró—, pidió mayor autonomía para los empresarios, dejarlos que actúen por sí y no tener miedo a los errores que puedan cometer.

Alrededor de un centenar de empresarios acudieron al encuentro. Más de una decena expuso con claridad sus triunfos y cuitas. Iván Barreto, director de la empresa de Informática y Medios Audiovisuales (Cinesoft) del Ministerio de Educación, conceptuó el criterio mayoritario de los asistentes.

“La empresa estatal socialista —expuso— tiene que construir prosperidad y sostenibilidad para este pueblo, ¡para todos!, eso es lo que nos convierte en tal; y lo tenemos que hacer, además, en un país bloqueado, un hecho, sin embargo, que nunca debiera estar en la voz de un empresario estatal socialista.

“Todas las medidas adoptadas para perfeccionar nuestras empresas se convertirán en letra muerta si nosotros no le vamos “pa’arriba”. Si dicen que puedes vender en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, entonces tienes que ir para el Mariel, porque el Mariel no va a venir a ti.

“Compañeros, todo lo que se ha aprobado sí nos desata las manos para ser empresas que realmente salgan adelante, pero eso te lo tienes que crear tú (empresario); y tienes que preguntarte qué permiten esas medidas (entonces, para qué las aprobaron); lo que no puede suceder es que pasen dos meses que hayan salido en la Gaceta y no me las haya leído.

“Estas medidas —continuó Iván Barreto— no son para soñarlas, sino para decirnos, nosotros, los empresarios, cómo las voy a implementar y de ahí ir “pa’lante” y empezar a buscarme líos con todo el mundo si hace falta. Cualquier cosa que limite mi libertad como director de empresa, que vaya contra un decreto-ley, me lo tienen que fundamentar, y muy bien fundamentado.

“Si pierdes el pequeño poder que estas medidas te han dado, si te lo dejas quitar, entonces (empresario) vuelves a hacer lo mismo de antes, y así no ayudamos a construir el socialismo, así no vamos a tener prosperidad para todo el pueblo”.

EL ACTOR ECONÓMICO FUNDAMENTAL

Al encuentro con los empresarios, asistieron el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa; el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, y el miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, Joel Queipo Ruiz; además de viceprimeros ministros, titulares de cartera y otras autoridades.

En la clausura, Díaz-Canel señaló que “uno de los principales problemas que tenemos hoy es el abastecimiento de bienes y servicios a la población, y una parte importante de ellos tiene que salir de la producción nacional, del sistema empresarial estatal y del resto de los actores económicos”.

El actor económico fundamental, el que defiende el socialismo, el que gestiona los medios fundamentales de producción, es la empresa estatal, y “que podamos tener un desempeño armónico, eficiente, que nos lleva al horizonte a alcanzar, de prosperidad y bienestar para el pueblo, tiene que ver mucho con el protagonismo y la manera en que ustedes trabajen”.

En un amplio análisis sobre la gestión del sector, Díaz-Canel reseñó criterios sobre su desempeño que han sido expuestos en los encuentros que ha sostenido en las últimas semanas con otros actores sociales.

Como mismo ustedes han hablado aquí de insuficiencias de otros, estos también nos han comentando sus visiones sobre el sistema empresarial estatal, y las expongo aquí —explicó— como parte del actual diálogo del Estado y el Gobierno con la sociedad, un diálogo con el que “estamos buscando seguir construyendo consensos que aporten al desarrollo del país”.

El Presidente de la República expuso así, por ejemplo, las muchas insatisfacciones de la población por la calidad de los servicios, como los comerciales, los gastronómicos, el despacho de paquetería desde el exterior y otra larga lista.

También “se habla de ineficiencias, de que algunos directores administrativos están en una zona de confort; o sea, que no se quieren buscar problemas, que no proponen, que no son proactivos, que no toman iniciativas”. “Si la empresa estatal socialista es el principal actor de nuestra economía, todo lo que hagamos mal va en detrimento de la credibilidad del Estado socialista, de la credibilidad del proceso revolucionario, de la credibilidad del Gobierno y el Estado cubano”, denunció.

Tenemos que potenciar la empresa estatal socialista, y para eso hace falta hacer un análisis crítico de las ineficiencias que tenemos, del rol de las diferentes estructuras empresariales, pero también hay problemas con la interpretación de las normas jurídicas que se están implementando.

Enfatizando una premisa en la que insiste desde hace tiempo, el Presidente indicó al respecto que en la confección de las normas tienen que haber una mayor participación de juristas, pero también del empresariado, que es el que está directamente involucrado en las transformaciones que se están efectuando.

Sobre la necesidad de incrementar la producción nacional, refirió que esto incluye, además de cumplir el encargo estatal, diversificar las producciones y servicios, y la aplicación de los tres pilares de gestión, la informatización —en sus dos aristas, la administración y el comercio electrónico—, la comunicación social, y la ciencia y la innovación.

Ponderó también, entre otros aspectos, la buena gestión de los recursos humanos, que es —subrayó— responsabilidad primera de los jefes principales de cada entidad. También analizó la necesidad de promover a los jóvenes a cargos de dirección, partiendo, en primer lugar, de una atención personalizada a los títulos de oro egresados de las universidades. (Tomado del periódico Granma)



Comentarios


Tu dirección de correo no será publicada *