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La Habana, 14 sep.- El Centro de Inmunología Molecular (CIM) apuesta por una mayor inserción de sus productos como parte del Protocolo de Actuación Nacional del Ministerio de Salud Pública para el tratamiento a la COVID-19.

En declaraciones exclusivas a la Agencia Cubana de Noticias, Kalet León Monzón, director adjunto y de Investigación y Desarrollo del CIM, señaló que la Eritropoyetina humana recombinante se introdujo en el protocolo como un tratamiento de soporte para prevenir el daño a aquellos con un elevado nivel de gravedad, como los entubados.

Con anterioridad, el producto se utilizaba fundamentalmente para tratar la anemia inducida por la insuficiencia renal crónica, y desde los años 90 se emplea en pacientes que se encuentran en diálisis, mientras que en el mundo, por sus propiedades citoprotectoras, también se usa en quienes están en terapia intensiva y tienen algún tipo de daño orgánico general, agregó.

El experto expresó que trabajan en una investigación clínica con la vacuna para el cáncer de pulmón, CIMAvax-EGF, para evaluar su impacto en la recuperación de los convalecientes que presentan secuelas como la fibrosis pulmonar.

Además, comentó que en la actualidad el anticuerpo monoclonal Nimotuzumab forma parte del protocolo de actuación en personas en estadios graves de la enfermedad, al demostrar elevada seguridad, así como la mejoría de los individuos a nivel radiológico y la reducción de la inflamación y la coagulación.

El Nimotuzumab, acotó, obtuvo su registro en el 2002 y es ampliamente usado dentro del programa cubano contra el cáncer, en especial para el tratamiento de tumores de cabeza y cuello, así como en los de esófago, pulmón y páncreas.

León Monzón se refirió además al Itolizumab, anticuerpo monoclonal desarrollado por el CIM con el cual se han tratado los pacientes desde la llegada de la pandemia al país y que evidencia resultados significativos en la reducción de la mortalidad por COVID-19.

Anteriormente, se empleaba en enfermedades autoinmunes, se estudiaba ante efectos de hiperinflamación y se indicaba para la artritis reumatoide y la psoriasis, en este último caso contaba con un registro sanitario en la nación y en India, precisó.

Puntualizó que el nicho ideal del anticuerpo son los enfermos moderados de alto riesgo que requieren de soporte de oxígeno y presentan comorbilidades, las cuales pueden predecir su agravamiento; aunque también se puede aplicar a graves y críticos.

En los pacientes moderados de alto riesgo casi el 97 por ciento se recupera y en el caso de los graves el 85 por ciento, resultados que son muy alentadores en comparación con otros productos empleados en el orbe, subrayó el directivo.

León Monzón afirmó que el centro afrontó problemas productivos dada la falta de insumos y la necesidad de priorizar la obtención de antígenos para las vacunas anti-COVID-19 del Instituto Finlay de Vacunas, por lo cual se han apoyado en las empresas mixtas en el extranjero para la fabricación de los medicamentos que entregan al sistema nacional de salud.

Fundado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 5 de diciembre de 1994, el CIM fue la primera entidad de la biotecnología cubana en asimilar la tecnología de producción de proteínas recombinantes en células de mamíferos.

En la actualidad esta institución se dedica a la investigación, desarrollo, producción y comercialización de fármacos para el tratamiento del cáncer y otras enfermedades crónicas no transmisibles. (Texto y foto: ACN)



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