logo

Por Mónika de los Ángeles Escobedo Artola/Radio Cadena Agramonte.

La COVID-19 irrumpió en la vida de todos, impuso sus propias reglas y destruyó lo que se entendía por cotidiano, desde ese momento, le tocó al mundo entero buscar soluciones a los problemas nacientes, acortar distancias a través de la virtualidad y adaptarse a la situación.

Fue así como Denia Rodríguez León y Adiel Morales Rodríguez, decidieron no quedarse de brazos cruzados y buscar nuevos escenarios para que sus personajes, los payasos Florecita y Cebollita,  continuaran sacando risas a su público.

“En este tiempo de confinamiento en el que se unen tantas vivencias, estrés, noticias que duelen y al estar en la casa tanto tiempo sin hacer nada, nos surgió la idea de que no hay porqué quedarnos sentados si se están abriendo otras puertas. Es verdad que no se puede estar en el teatro o en una función en la calle, pero desde la casa se pueden hacer muchas cosas”, comenta Denia.

“Nos dimos a la tarea de buscar nuevas formas de decir y de hacer y esto nos encaminó a lo primero que hicimos, que fueron las cápsulas audiovisuales para las redes sociales, llegamos a sumar 40 de ellas.

También tuvimos la oportunidad, a través de Radio Cadena Agramonte, de tener una pequeña sección nombrada Te cuento una fábula, que se transmitía de lunes a viernes a las 8:30 p.m.

Esta sección trascendió mucho más de lo que nos esperamos,  recibíamos muchos reportes de sintonía, no solo desde los municipios, sino también amigos que se encontraban fuera de Cuba y muchas personas mayores.

A grandes problemas, grandes soluciones. Y la solución que se buscó en ese momento, para poder brincar el muro de encierro que teníamos, funcionó y estamos agradecidos por eso”, agrega Adiel.

En un divertidísimo corto audiovisual, en el que hasta el campanario de la iglesia San Juan de Dios se vio involucrado, estos geniales artistas transmitieron a los más pequeños de la casa la importancia de vacunarse.

“Como venía la vacunación, decidimos hacer un corto que se llamaba: Cebollita se vacuna. Así los niños podían ver el proceso y se minimiza el momento de la inyección hasta con el sonido, para tratar de crear el mejor ambiente posible y hacer manifiesto que no es tan complicado y es beneficioso”, explica el artista que da vida a Cebollita.

A los vacunatorios también llegó el humor de los alegres payasos, quienes incluso, fueron a la Escuela Especial Héroes del Moncada,  a animar a un grupo de niños autistas, mientras recibían la importante dosis en sus brazos.

“Sobre la vacunación tuvimos grandes experiencias. Primero participamos en el vacunatorio de los adultos y ahí nos divertimos muchísimo y pudimos sacarlos del estrés. De la vacunación de los niños también nos fuimos muy satisfechos.

Tuvimos la posibilidad de estar en la escuela de niños autistas, un público muy difícil, y el trabajo fue muy aceptado. Los padres quedaron encantados, pues fue un relajante para los pequeños, tanto que muchos se vacunaron sin llorar. Fue increíble”, comenta emocionada Denia.

Cebollita y Florecita reparten felicidad a su paso sin importar las distancias o los retos que la vida impone, pues con la originalidad que caracteriza su bella labor, siempre sacan las sonrisas del pueblo camagüeyano.  (Fotos: Cortesía de los entrevistados)



Comentarios


Tu dirección de correo no será publicada *