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Por Elianis Cutiño López/Radio Cadena Agramonte

Cuando apenas se enfrentaba a los grandes cambios que supone entrar a la Universidad, Lorena Beritán González, con 18 años, aprendió lo sacrificada que puede llegar a ser la vida de un profesional de las ciencias médicas.

“Mi inicio en la carrera desde el primer momento fue vinculado a tareas de gran impacto, comencé en la pesquisa activa en busca de febriles y personas con síntomas respiratorios, para mi fue algo novedoso”.

“Me correspondió en la zona del reparto América Latina, en el local 18 del Médico y la Enfermera de la Familia en la ciudad de Camagüey, allí comprendí la gravedad de la situación epidemiológica del país y el compromiso de los profesionales de la salud, había que trabajar de la mejor manera posible”.

Esta joven que se forma como estomatóloga, explica cuán importante es lograr un buen trato con los pacientes.

“Al principio fue difícil, yo era apenas una niña saliendo del preuniversitario, nunca había tratado con las personas, interactuar en la comunidad ha sido una experiencia muy bonita, la población  comienzan a sentir aprecio por nosotros y eso nos motivaba a hacer mejor nuestro trabajo”.

Varias son las acciones de impacto social que han asumido los estudiantes de las ciencias médicas y Beritán González atesora haber celebrado su cumpleaños apoyando en los vacunatorios donde los ancianos recibieron sus dosis de la vacuna cubana Abdala.

Aprendizajes son muchos, eso lo aseguran Lorena y todos sus compañeros, que han asumido algunas de las posiciones más fuertes para reforzar el control a la COVID-19 en la atención primaria de salud.

La contribución de esta fuerza juvenil es determinante para mantener la vigilancia y monitoreo de muchas áreas en la provincia de Camagüey  para ganar esta batalla por la vida. (Foto de la autora)



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