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Camagüey, 6 oct.- Estrategias implementadas persiguen agilizar el proceso de distribución de los bultos internacionales enviados a residentes de las provincias de Camagüey y Ciego de Ávila, mediante Aerovaradero, una de las seis agencias transitarias de Cuba.

La entrega de los paquetes en los hogares, a partir de la contratación de vehículos de transportistas privados, constituye una de las primeras acciones desplegadas, inicialmente en parte de la geografía avileña y en esta ciudad, pero en la actualidad solo para los municipios de ambos territorios cubanos, sin incluir las capitales provinciales.

Así lo explicó a la ACN Lázaro Collymore Lizo, jefe de unidad Aerovaradero en la región agramontina, quien detalló que en esta urbe y en la cabecera de Ciego de Ávila las cargas se despachan a los clientes en las dependencias de la agencia de reservaciones Viajero, de las cuales funcionan dos en la capital camagüeyana con ese propósito.

La prestación en los domicilios de la capital provincial camagüeyana fue interrumpida ante la dificultad para circular en ella, debido a las características de sus arterias que impiden el movimiento de camiones de gran porte.

De esa manera hemos podido salir un poco del atraso existente en la repartición de los envíos, refirió Collymore Lizo y puntualizó que el consignatario es contactado por vía telefónica, en aras de notificarle acerca del proceso de recogida sus bultos en las unidades.

Otra de las variantes empleadas en el caso de los municipios es citar a los clientes para el despacho de las cargas en un punto específico de la localidad, con la adopción de las medidas determinadas para evitar la propagación del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19.

Entre las proyecciones para ampliar el servicio en la región agramontina figuran la creación de un tercer puesto de la entidad Viajero, además está prevista la utilización de sus locales, ubicados en las restantes demarcaciones que reúnan las condiciones necesarias, subrayó.

Los niveles de entrega han crecido, pues en un día entre ambos territorios llegan a despacharse unos 700 bultos como promedio, cuando anteriormente oscilaba entre 300 y 400 paquetes cada jornada, acotó.

Si bien la unidad de Aerovaradero presentó dificultades para el almacenamiento de las cargas, pues el local destinado para ello era muy pequeño y no cumplía con las exigencias, se decidió destinar la terminal internacional del aeropuerto Ignacio Agramonte, de esta ciudad a esa recepción.

Collymore Lizo especificó que la paquetería también es guardada ahora en locales de terceros, con los cuales se lograron contratos de arrendamiento, como con la sucursal de Almacenes Universales en la provincia.

En etapas de trabajo intenso, como la presente, se reciben en el transcurso de una semana hasta tres camiones rastras, cada uno con 10 toneladas, cuando en periodos anteriores solo entraba un vehículo de ese tipo a la región agramontina en igual lapso de tiempo, relató.

A su vez, destacó el empeño de la Aduana de la República de Cuba, otras empresas de la Aviación Civil y la dirección provincial de Transporte, con el fin de apoyar e impulsar la labor de la Aerovaradero en las actuales circunstancias.

En un reciente encuentro con directivos de agencias transitarias de la nación caribeña el primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, alertó sobre la excesiva manipulación de los bultos en algunos almacenes, y la lentitud que presentan los flujos de las mercancías, desde una primera clasificación hasta el cliente que espera, entre otras factores que atentan contra la calidad del servicio, según publicó el sitio www.cubadebate.cu. (ACN) (Foto: Archivo)



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