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La Habana, 11 oct.- Cuba se alista para enfrentar una nueva etapa en su historia turística por la incidencia de la COVID-19 y recibir a turistas desde países sudamericanos, entre ellos Argentina, donde el 45 por ciento de sus visitantes son viajeros repitentes.

Según declaraciones de la consejera de Turismo de Cuba para el Cono Sur, Janet Ayala, a la agencia de noticias Prensa Latina, en los últimos meses han trabajado de manera mancomunada con los turopeadores con motivo de la apertura de fronteras en la Isla el próximo 15 de noviembre.

Para esta misma fecha se prevé la reanudación de la entrada y salida de extranjeros en Argentina y la reactivación del vuelo de Cubana de Aviación el venidero 22 de noviembre, único con viaje directo a La Habana.

Ayala señaló que quienes lleguen desde este lado del sur se encontrarán con un destino rejuvenecido e instalaciones nuevas disponibles para esta temporada.

Desde el recién creado Coral Level at Iberostar Selection Esmeralda, en Cayo Cruz, al norte de la provincia centro-oriental de Camagüey, pasando por nuevas instalaciones y lugares remozados en el balneario de Varadero, considerada entre las cinco mejores playas del mundo.

Cuba ofrece un recurso muy valioso a sus turistas, y es la seguridad sanitaria junto a las mejoras de instalaciones turísticas, precisó Ayala a PL, y añadió que, en este tiempo de paralización del sector por la pandemia de la COVID-19, el país logró avanzar en varias novedades, entre estas la ampliación de las redes 3G y 4G.

La funcionaria agregó que, en esta etapa, se aprovechó para remodelar las instalaciones, instalar nuevos servicios de wifi gratuito en los aeropuertos para los pasajeros por 30 minutos, entre otras propuestas.

La COVID-19 ha constituido un motivo para encontrar hoy un destino más rejuvenecido y remodelado, con nuevas instalaciones hoteleras, remarcó tras significar que más del 45 por ciento de los visitantes argentinos mantienen como preferencia a Cuba.

Sobre las normas sanitarias, la consejera de Turismo agregó que, si bien se flexibilizan los protocolos de entrada al país, los implementados en el sector turístico se refuerzan y la seguridad adquiere un mayor significado en los estándares de calidad, en pro de un turismo más higiénico y seguro.

Entre las medidas para ingresar a Cuba, explicó que los viajeros deberán mostrará el certificado o documento que acredite el esquema de vacunación internacional y aquellos no vacunados deberán presentar el resultado negativo de un test PCR con fecha máxima de 72 horas antes de su llegada.

Por otra parte, se mantendrá el control de la temperatura de los pasajeros en los puntos de entrada y se realizarán exámenes aleatorios independientes según el criterio de las autoridades sanitarias (test PCR o antígenos). (Granma) (Foto: Cubadebate)



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