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¡Sí señor, vamos a marchar por más Revolución, más socialismo y más fidelismo!


Por Pedro Paneque Ruiz/Radio Cadena Agramonte.
Cuando el Partido Comunista y Gobierno cubanos, apuestan y dirigen acciones por mejorar las condiciones de vida  de todo un pueblo, aún en medio de la pandemia de la COVID-19, una exigua minoría en el país, siguiendo dictados yanquis, como es costumbre, y para nada secreto, solicita autorizaciones para una marcha  en reclamo o protesta de no se sabe qué.

Y digo que no se sabe qué, porque repetir lo que alegan es remitirnos a la consabida monserga que preconiza la contrarrevolución, organizada, financiada y alentada desde Estados Unidos, país que les ha hecho hasta cuerpo legal a sus injerencistas aspiraciones, con vistas a un pretendido “cambio democrático” en Cuba.

Por qué esos que quieren marchar no piden al actual presidente estadounidense Joe Biden que elimine las 243 medidas que recrudecen el bloqueo, insuflándole una mayor carga de su criminalidad, en el propósito de rendir por hambre y desesperación al pueblo de esta isla.

Dónde viven esos que quieren distraer las acciones para mejorar las condiciones de vida en la comunidad, emprendidos con programas lastrados muy sensiblemente por los efectos del cerco económico y financiero a Cuba, y que aún así, con más elementos buenos que malos -porque también los tiene- marchan, en muchos casos con el concurso de los  beneficiados

Solamente el hecho de que el Estado cubano se haya propuesto inmunizar contra la COVID-19 a toda la población merece una marcha alrededor del mundo, pues son acciones prácticas para preservar la vida, integrada aún más, por la certeza de que este país se convertirá en el primero en iniciar el próximo curso escolar con todo su universo estudiantil inmunizado contra el SARS-CoV-2.

Muy atinada la decisión de nuestros intendentes de no autorizar las pretendidas marchas “pacíficas, y van entre comillas por lo siguiente: Desde hace varios días, en las redes sociales -léase plataformas de Internet dominio yanqui-, han alzado sus llamados a la barbarie algunos personajillos, claro desde el exterior, incitando a la violencia, con frases de “machete contra fusil” ante la pretendida manifestación, de la que todos sabemos cuáles son sus miras y alcances.

En plataformas como Cubadebate, abierta para todo el que quiera opinar como persona civilizada, y aún en Facebook,  es evidente el respaldo a la decisión de esa autorizada instancia del Gobierno del Poder Popular, que deniega permiso, para lo que personalmente considero una mascarada más de la contrarrevolución, y en la que muy acertadamente se alega que "el ejercicio de los derechos de las personas solo está limitado por los derechos de los demás, la seguridad colectiva, el bienestar general, el respeto al orden público, a la Constitución y a las leyes."

Otro argumento de solidez es que según se ha podido conocer a través de diversos sitios de Internet, dichas marchas cuentan con el apoyo expreso de connotados elementos contrarrevolucionarios radicados en Miami y operadores políticos norteamericanos de largo currículum de acciones y pronunciamientos contra la sociedad cubana.

Tal negativa está en plena consonancia con la Constitución de la República, la que en su artículo primero señala que Cuba es un estado socialista de derecho, mientras que en el artículo cuatro precisa que, el socialismo, elegido como sistema social para la nación cubana es irrevocable, y en el 56 consigna que los derechos de reunión, manifestación y asociación, con fines lícitos y pacíficos, se reconocen por el Estado siempre que se ejerzan con respeto al orden público y el acatamiento a las preceptivas establecidas en la ley. (Foto: Archivo)



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