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Ciudad del Vaticano, 16 sep.- El papa Francisco lanzó un fuerte llamamiento a los poderosos del planeta para que trabajen por un mundo más justo, solidario y fraterno, en un mensaje que envió a los participantes en el IV Encuentro Mundial de Movimientos Populares.

En su exhortó, Francisco pidió la cancelación de la deuda de los países pobres, la prohibición de las armas, el fin de las agresiones y las sanciones, y la liberalización de las patentes para que todo el mundo tenga acceso a las vacunas contra la COVID-19.

El jefe de Estado dijo respecto a las bloqueos económicos y financieros contra las naciones, como Cuba y Venezuela, "Quiero pedirles en nombre de Dios a los países poderosos que cesen las agresiones, bloqueos, sanciones unilaterales contra cualquier país en cualquier lugar de la tierra".

"No al neocolonialismo. Los conflictos deben resolverse en instancias multilaterales como las Naciones Unidas. Ya hemos visto cómo terminan las intervenciones, invasiones y ocupaciones unilaterales; aunque se hagan bajo los más nobles motivos o ropajes", señaló.

Francisco afirmó que la reducción de la jornada laboral y la instalación de un ingreso básico universal son "medidas necesarias" de cara a la pospandemia de coronavirus.

El pontífice pidió la implementación de "un ingreso básico, el IBU, o salario universal para que cada persona en este mundo pueda acceder a los más elementales bienes de la vida".

Es justo luchar por una distribución humana de estos recursos. Y es tarea de los Gobiernos establecer esquemas fiscales y redistributivos para que la riqueza de una parte sea compartida con equidad sin que esto suponga un peso insoportable, principalmente, para la clase media", expresó.

En su mensaje, el Papa sostuvo también que "hay que analizar seriamente" la propuesta de "la reducción de la jornada laboral" y, en ese sentido, consideró que "no puede haber tantas personas agobiadas por el exceso de trabajo y tantas otras agobiadas por la falta de trabajo".

En un videomensaje, el papa pidió a "los grandes laboratorios, que liberen las patentes. Tengan un gesto de humanidad y permitan que cada país, cada pueblo, cada ser humano tenga acceso a las vacunas. Hay países donde sólo tres, cuatro por ciento de sus habitantes fueron vacunados".

"Quiero pedirles en nombre de Dios a los grupos financieros y organismos internacionales de crédito que permitan a los países pobres garantizar las necesidades básicas de su gente y condonen esas deudas tantas veces contraídas contra los intereses de esos mismos pueblos", detalló.

El jefe de la Iglesia católica pidió a las grandes corporaciones extractivas —mineras, petroleras—, forestales, inmobiliarias, agro negocios, que dejen de destruir los bosques, humedales y montañas, dejen de contaminar los ríos y los mares, dejen de intoxicar los pueblos y los alimentos.

También en su mensaje, el prelado solicitó a las grandes corporaciones alimentarias que dejen de imponer estructuras monopólicas de producción y distribución que inflan los precios y terminan quedándose con el pan del hambriento.

A los los fabricantes y traficantes de armas Francisco les solicitó que cesen totalmente su actividad, una actividad que fomenta la violencia y la guerra, y muchas veces en el marco de juegos geopolíticos que cuestan millones de vidas y de desplazamientos.

Para los gigantes de la tecnología, Francisco exigió que que dejen de explotar la fragilidad humana, las vulnerabilidades de las personas, para obtener ganancias, sin considerar cómo aumentan los discursos de odio, el grooming, las fake news, las teorías conspirativas, la manipulación política.

En su intervención, Francisco también tuvo palabras para los gigantes de las telecomunicaciones a quienes exhortó a que liberen el acceso a los contenidos educativos y el intercambio con los maestros por internet para que los niños pobres también puedan educarse en contextos de cuarentena.

A los medios de comunicación, el jerarca católico los exhortó a que terminen con la lógica de la post-verdad, la desinformación, la difamación, la calumnia y esa fascinación enfermiza por el escándalo y lo sucio, que busquen contribuir a la fraternidad humana y a la empatía con los más vulnerados.

Manifestó a los Gobiernos y políticos de todos los partidos, Que eviten "escuchar solamente a las elites económicas" y se conviertan en "servidores de los pueblos que claman por tierra, techo, trabajo y una vida buena", mientras que a los líderes religiosos les pide que nunca utilicen el nombre de Dios para fomentar guerras o golpes de Estado. En cambio, hay que construir puentes de amor".

La segunda sesión del IV Encuentro Mundial de Movimientos Populares (IV EMMP), que se realizó de manera virtual y que contó con la participación de numerosos dirigentes sociales, los organizadores del evento enviaron varias peticiones al papa Francisco.

Este cuarto encuentro tuvo como precedente una reunión de trabajo el pasado mes de julio, que reunió a representantes de movimientos populares de América (norte, centro y sur), Europa, África y Asia.

Los movimientos populares compartieron este sábado con el papa el trabajo y las luchas realizadas durante los momentos más duros de la pandemia de la COVID-19, con la proyección de varios videos. (Texto y foto: Telesur)



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