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Por Alexei Nápoles González/ Periodista de la Universidad de Camagüey.

El aporte científico de los estudiantes universitarios cubanos no se ha detenido ante las limitantes y obstáculos impuestos por la COVID-19, al contrario, la ciencia estudiantil ha cruzado barreras geográficas, unido carreras y asignaturas afines y, sobre todo, aportado a propiciar mejoras en el desarrollo socioeconómico que necesita la nación.

Ejemplo de ello es Leonardo Davier Martín Ríos, alumno de 5to. año de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad de La Habana, quien desde que regresó a su Camagüey natal, por el cese de las actividades docentes en la institución capitalina debido a la pandemia, se sumó a educandos y profesores-investigadores de la Universidad de Camagüey (UC) que, con su ciencia, potencian el proyecto dedicado al mejoramiento del cultivo del camarón.

“Insertarme en estas investigaciones me ha posibilitado adquirir experiencia, poner en práctica conocimientos de mi especialidad y recibir orientación sobre el empleo de nuevas técnicas de laboratorio y uso del equipamiento. Además, ha sido excelente el trabajo con los tutores, el Dr.C. Amílcar Arenal Cruz, el MSc. Enrique Casado Simón y la profesora Yulaine Corrales”, contó el joven.

- ¿Qué temáticas centran tus estudios?

- Participo en investigaciones del Proyecto con el Consejo de Universidades Flamencas de Bélgica (VLIR–UOS), dirigidas a la modificación transgeneracional de camarones, pero también en otro de índole territorial con el empleo del biofloc y probióticos para el aumento productivo del camarón, es decir, la utilización de métodos de cultivos sostenidos y amigables con el ambiente, para potenciar la producción de esta especie.

- ¿En qué consisten las investigaciones en cuanto a la modificación transgeneracional?

"Estudiamos la adaptación de los padres en camarones para que la descendencia pueda incorporar esa información, o sea, si yo sometí a un grupo de camarones a un estrés o un tipo de aislamiento buscamos que los hijos tengan mínimo más respuestas estadísticamente significativas que me garantice que perdure la adaptación a través de generaciones.

“Por ejemplo, le administramos un choque de amonio, que es un producto tóxico, y evaluamos en los pequeños cómo se puede garantizar la existencia de una respuesta futura en ellos mismos. También se analizan todos los mecanismos moleculares para explicar cómo sucede el proceso y luego lo relacionamos con los resultados que brinda la bibliografía internacional, es decir, qué dicen los científicos en el mundo sobre el tema y de cuáles investigaciones podemos apropiarnos en Cuba”.

- ¿Con los estudios de modificación transgeneracional buscan también caracterizar las poblaciones?

- Sí, el bloqueo ha hecho que la industria del camarón en Cuba hace años no haga ninguna introducción de especies nuevas y son diferentes las poblaciones que tenemos en la Isla. Entonces, una de las cosas que posibilitó el proyecto fue que determinamos la diversidad genética, la estructura de las poblaciones cubanas y comprobamos que existen dos de ellas suficientemente diferentes como para continuar cruzándolas por el alrededor de 10 a 14 años.

 El proyecto también ha posibilitado en cierta manera capacitar a los productores en cuanto a esta temática a través de la orientación para evitar la conjugación de genes letales y la disminución de la producción.

- ¿Y en el caso del biofloc?

-Su uso garantiza el empleo de ese mismo amonio y convertirlo en bacterias que le sirven de alimento al propio organismo y, además, logramos eliminar la toxicidad para el camarón. Hemos revisado las tecnologías del mundo y confeccionado nuestra tecnología, aplicada ya en el marisco con muy buenos frutos.

Esta vertiente científica del proyecto territorial que potencia la utilización del biofloc y probióticos ha permitido observar que agranda el tamaño del camarón y la respuesta inmune; y ha incrementado en un 10 por ciento la producción luego del empleo de las tecnologías que investigamos y desarrollamos.

Para Leonardo Davier Martín Ríos, quien debe graduarse en diciembre de este año, el trabajo desarrollado en la institución camagüeyana no solo resultó un aprendizaje de experiencias y conocimientos, sino que forma parte de su Tesis de Grado sobre la diversidad genética y fenotípica de las poblaciones del camarón en Cuba.

De la bioquímica a la veterinaria, Leonardo es uno de esos estudiantes cubanos que le ponen ciencia al camarón, un joven que, tras insertarse en el ámbito laboral, pretende continuar desde la Universidad de Camagüey con estos estudios para convertirlos también en investigaciones de postgrado y publicaciones científicas de revistas de alto impacto. (Fotos: del autor)



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