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Por Mónika de los Ángeles Escobedo Artola / Radio Cadena Agramonte

Los niños lanzan entre ellos un globo rojo, cada uno en un balcón diferente, pues la COVID-19 impide que sea más cerca, el juguete se escapa y vuela por espacios patrimoniales muy conocidos de la ciudad agramontina, mientras los pequeños encuentran una nueva forma de pasar el tiempo.

Esta es la historia que cuenta A Camagüey, mi globo rojo, un audiovisual dirigido por Marianne Portuondo, merecedor del Gran Premio Luces de la Ciudad, en la recién concluida edición 31 del Almacén de la Imagen y segundo lugar en el Concurso Internacional de Video de Ciudades Patrimoniales del Mundo.

A Camagüey, mi globo rojo surge por una convocatoria que llega a la Oficina del Historiador y así la recibimos. Decidimos jugar con la cámara y la iluminación: grabamos sobre todo en las tardes para que se mostrara en los planos una imagen distinta del Camagüey, distinta a la que los propios habitantes estamos acostumbrados.

Nos inspiramos en el grafitero Bansky y en una obra que ya había sido tratada con un niño y un globo rojo, incluso fue merecedor de un Oscar (The Red Balloon, de Albert Lamorisse; premio al mejor guion original en 1957). Eso era lo que nosotros queríamos reflejar, sin que fuera una imitación pero sí un homenaje a esas obras que fueron tan premiadas y reconocidas”.

Marianne describe el trabajo con los pequeños como muy fácil, pues las imágenes nacieron del comportamiento natural de ellos, además, los protagonistas no eran los únicos infantes dentro del grupo de realización.

“Los niños hicieron lo que quisieron. Jugaron entre ellos y de su manera de interactuar el camarógrafo fue tomando las imágenes.

Nos motivó mucho que la música estuviera hecha original para el corto, por un niño de 10 años, José Julián Mariño. Él la compuso siguiendo cada uno de los planos para que coincidiera”.

El equipo estaba conformado también, por Mailen Rodríguez como editora, Maira González la asesora y Víctor Pando el camarógrafo, y el trabajo conjunto entre todos fue esencial para lograr tan maravilloso resultado, según refiere la estrenada directora.

“Realmente nunca había dirigido, fue una experiencia totalmente novedosa, por suerte conté con un equipo que me apoyó muchísimo y que también sentía la misma necesidad de transmitir esos valores de nuestra ciudad a nivel internacional.

Sin ellos no hubiese sido posible que A Camagüey, mi globo rojo tan exitosa que ha sido y tan querida para nosotros como realizadores”.

Cuando la creatividad de los jóvenes realizadores cubanos se une con la belleza de una ciudad patrimonial se obtienen obras atractivas de alta calidad artística y visual, como esta en la que un globo rojo lleva al espectador de paseo por Camagüey.

(Foto: tomada del perfil de Facebook de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey)



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