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Por Gretta Espinosa Clemente/ Radio Cadena Agramonte.
gretta@rcagramonte.icrt.cu

 

“Tras la derrota sufrida por los demócratas en los comicios legislativos del 2 de noviembre, millones de indocumentados esperan con ansiedad que el Congreso estadounidense abra sus puertas”.



Así versa una noticia publicada en Prensa Latina, referida a la situación de más de 11 millones de indocumentados que permanecen tras bambalinas en los Estados Unidos.

Aunque resulte un tanto escéptico, es necesario acotar que la postura de los inmigrantes constituye una triste muestra de ingenuidad, con respecto a la actitud del gobierno norteamericano, que históricamente ha menospreciado con creces a latinos y afroamericanos.

Y es que el destino de quienes emigran a Norteamérica, incluso en épocas pasadas, consiste en una larga espera de soluciones para aspectos clave como el empleo, la seguridad social, la salud y la educación de los hijos.

En el plano subjetivo, sin embargo, otras agravantes como la xenofobia, el menosprecio a la capacidad laboral, entre otras, surgen a la vez que el inmigrante coloca pie en la tierra de Lincoln.

Muchos consideran que la negativa a una reforma migratoria puede terminar en un movimiento civil de los hispanos, como lo hicieron los afroamericanos en la década de los sesenta.

Aunque riesgoso por implicar la alteración del orden público, este “movimiento” canalizaría la justa reclamación de derechos de un sector que está minimizado, aunque no resulta minoritario, pues cuenta con varios millones de personas.  

Sin soslayar el tradicional desprecio proferido por funcionarios de la Casa Blanca a quienes suelen llamar indocumentados, pudiese esperarse, aunque con mesura, algún resultado positivo para con los mismos en próximos días.

No obstante, la historia y la tradición confirman posturas actuales de Norteamérica con respecto no solo a los inmigrantes, sino a todo lo relacionado con política exterior hacia Latinoamérica.

Por ello, me atrevo a asegurar que esperar por una transición en materia de política relacionada con  indocumentados, fundamentalmente de procedencia latina, sería un tanto utópico.



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