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Por Dayessi García Sosa/ Radio Cadena Agramonte.
Las grandes pasiones lo acompañan siempre, su vida se encuentra marcada por fervientes ilusiones, desafíos y entrega, donde cada mañana significa un nuevo comienzo.

Primer latido...

El dos de junio de 1977 la vida premió a una familia camagüeyana con la llegada de Ángel Esteban Miranda Fragoso, un ser humano lleno de virtudes y de mucho amor, pero sobre todo, cargado de sueños.

“Nunca le pedí a mi padre que me pusiera en una escuela de iniciación deportiva pero sí  le pedía que me llevara a ver los juegos de pelota y que me comprara implementos deportivos, quería jugar pero algo en mi me decía que ese no era mi camino, sin embargo ser médico sí lo era, lo veía como una posibilidad real porque tenía el ejemplo de mi papá y el de mi hermana, ejemplos que me motivaban y me inspiraban y veía a las personas a mi alrededor como la reconocían y la estimulaban y yo decía yo quiero que eso pase conmigo también, cuenta el reconocido y querido Miranda.

Especialidades como la endocrinología y la pediatría quedaron atrás al percatarse que prefería a los niños sanos, que apostaría por devolver la esperanza como buen corazonero remendón.

“Al cuarto mes de estar en la especialidad de Cardiología me sentía un poco abatido con el nivel de conocimiento, con el volumen de temas; fue un momento definitorio porque quizás toqué fondo, pero me propuse y dije que no iba a claudicar, que iba a seguir adelante y así fue, cuando terminé ese primer año, entonces me di cuenta que había escogido la especialidad correcta, que la cardiología había llegado a mi vida para quedarse y aquí estamos, asegura con orgullo este especial galeno.”

Títulos como Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral (MGI) y en Cardiología, Profesor Auxiliar, Máster en Urgencias Médicas y contar con el premio de la “Tiza de Oro”, se encuentran registrados en su amplio quehacer . 

Aunque en la actualidad se desempeña como subdirector clínico, técnico y de atención al paciente grave del Hospital Provincial Manuel Ascunce Domenech, el servicio de Cardiología guarda en cada pasillo su sonrisa, su sapiencia y su lealtad desmedida.

“Cuando paso muchos días de vacaciones, siento la necesidad de venir, de dar una vuelta porque para mi representa mucho y me di cuenta cuando cumplí misión en Venezuela y al otro día tenía que venir a ver mis compañeros, saludarlos, ver mis rincones, mis lugares, las sillas, las paredes, los pacientes porque el lugar siempre estaba ahí, representando una parte de mi que ya nunca y de ninguna manera va a volver a separarse”.

Segundo latido...

El equipo Camagüey ha representado la raíz central desde el punto de vista del béisbol para este multifacético camagüeyano, “he admirado a muchos peloteros que no tienen que ver con ese equipo, pero Los Toros forman una parte tan importante de mi que hasta el jugador más discreto siempre lo he tenido en un altar”, asegura, “me he preguntado tantas veces, cómo va a ser el momento si Camagüey ganara alguna vez, porque en el año de mi nacimiento fue la etapa dorada de ellos cuando “Los Incapturables” y en ese período mi papá estaba cumpliendo misión internacionalista en Cabo Verde y no pudo disfrutar la victoria del equipo de sus amores, sé que si algún día ganan mi primer pensamiento será para él”.

“Porque fue un arcoiris sin final, y ni siquiera el día que se mudó a otros cielos, nos dejó ver el lugar de su cazuela de monedas doradas, de sus tesoros sin dueño, de sus baúles a medio abrir. Ni siquiera el día de su último cielo, nos dejó ver el vuelo de su carruaje rumbo al amanecer eterno”. (Fragmento del texto dedicado a su padre, reconocido médico y pediatra del Hospital Pediátrico Eduardo Agramonte Piña).

El estadio Cándido González Morales es su refugio, es el sitio exacto donde vuelve a ser niño, donde comparte las victorias y derrotas con “Papi Miranda”, y guarda memorables recuerdos que desde pequeño ya tienen un nombre.

“Luis Ulacia Álvarez para mi significó prácticamente todo en el béisbol, llegué a dibujar mis pullovers y poner el número uno, es un ídolo por todo lo que representa y mi trayectoria beisbolera estuvo marcada por su figura”. 

Tercer latido...

 A sólo pocos días de ser diagnosticados los primeros casos de Covid 19 en Cuba, recibió una imagen y el encargo de impregnar un texto, pero nunca sospechó que sería el punto de partida para despertar un caudal de versos e inspiración.

“Piel en cuarentena” fue el título de mi primer poema escrito en esta etapa, y aunque no creo que sea el de mayor vuelo artístico es uno de los que más quiero porque es como mi primer hijo; había escrito algo antes pero nunca había sido así, luego escribí mucho más sobre el sacrificio del personal de salud en el enfrentamiento a la pandemia, de la entrega de la mujer cubana, el amor, mi familia, los sueños, entre otros temas”, cuenta Ángel, quien tiene dos poemarios titulados “Lírica por Encargo” y “Por segunda intención”.

En la región precordial refugia el instinto, lo humano, la coraza y la seda y escribe las más grandes sensaciones, los más profundos sentimientos.

“El mayor reconocimiento de mi vida es mi madre, no puedo poner a competir el amor de mi madre con el de mi padre porque los dos han sido mis paradigmas, ejemplos, el motor impulsor de lo que soy; mi madre se lleva la medalla de oro en entrega, devoción, en el sacrificio por mí como su hijo y eso no lo voy a olvidar nunca”. 

“También tengo muchas aspiraciones, como narrar un juego de pelota de mi equipo Camagüey, aunque he jugado con ellos de manera informal, de igual modo adoro la música porque forma parte de mí de una manera muy estrecha y la única forma que tengo es aprendiendo a tocar guitarra, desde el punto de vista personal tener hijos que es uno de mis mayores sueños y poder inculcarles una parte de este mosaico de cosas que me gustan, desde lo profesional quisiera llegar a los 50 años de trabajo, perfeccionar mis técnicas en la Cardiología, aprender a ser mejor médico y creo que lo más importante ser mejor ser humano; es un honor para mí sentirme cubano y poder darlo a conocer”, sentenció al final del encuentro.

Con orgullo infinito representa la cubanía, cree en la humildad como bandera y paradigma de su vida. Y es que Miranda, es ese ángel que habita en ti, que late en todos.

Isabel Miranda (Especialista en Nefrología)

“Mi hermano es mi orgullo, mi ejemplo y aunque soy mayor que él le admiro, lo consulto, es la otra parte de mi vida, es un gran complemento, es la guía a seguir y con la familia es muy amoroso y los más pequeños quieren seguir sus pasos” 

Abraham Jesús Valdés Miranda  (sobrino)

“Mi tío es muy importante para mí, es ejemplo de hijo, de tío y de médico, entre él y yo hay una relación muy linda”.

Laura Isabel Rodríguez Miranda (sobrina)

“Es una persona con cualidades extraordinarias, ejemplo de médico y magnífico ser humano, tiene muchos amigos y es querido por todos, es nuestro orgullo y ejemplo a seguir”.

Luis Florencio Rodríguez (narrador deportivo)

“En una transmisión en Guantánamo se nos apareció un muchacho  joven, recién graduado de Medicina que estaba haciendo su servicio social allá, y se nos presentó diciendo yo soy camagüeyano igual que ustedes, amante del beisbol; lo considero como un gran amigo y quisiera significar lo humano que es”.

Luis Ulacia Álvarez (gloria deportiva)

“Una persona responsable, muy profesional con su trabajo, somos grandes amigos, ha sido capaz de incentivarme como atleta, y es un orgullo que haya seguido toda mi carrera y conserve recortes y otras cosas que no tenía; es muy bonito tener personas que lo admiren y lo quieren y si hay una persona que forma parte de los hermanos que yo admiro y quiero es Miranda, porque se merece todo mi respeto”.

Nazario Salazar Martínez (pintor, dibujante, diseñador y ceramista)

“Lo que me une a Ángel es la manera en que él me trató como médico, un médico amigo que te habla directamente y me convenció de que yo debía hacer lo que él me estaba diciendo que hiciera, es una persona con mucho conocimiento y con una seguridad extraordinaria”.

Marcia Fernández (paciente)

“Tiene mucha experiencia en su profesión, su sentido de responsabilidad con los pacientes y familiares sin excepción”

Leonel Segura (deportista)

“Es nuestro seguidor número uno y no falta nunca al estadio y siempre está con nosotros en las buenas y en las malas, lo considero mi amigo y es una persona muy maravillosa que nunca le he escuchado decir un no a nadie”.

Sander Pino Buchillón (estudiante)

“En primer lugar es mi tutor y eso tiene gran significación para mi, su valor como médico y profesor parte de su carisma y la empatía que logra con las personas y siempre está dispuesto a ayudar, se preocupa por la formación de nuevos profesionales y es capaz de ayudarte a entender los procesos más complejos  porque es un paradigma por su nivel científico y humano”.

José Manuel Cortina (entrenador de pitcheo)

“Siempre tiene una sonrisa para ofrecer, muy familiar, ama su profesión de manera apasionada al igual que el béisbol, me siento muy honrado de conocerlo porque es un ser humano muy elocuente”.

Si desea escuchar el radiodocumental de un clips en "Escuchar en App" que aparece al final del trabajo.



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