En este artículo: Martí, josé martí, aniversario, caida en combate, heroe nacional de cuba
Por Mariela Peña Seguí/ Radio Cadena Agramonte.
Los hombres van y vienen. La vida los lleva por caminos insospechados, y los deja a merced del tiempo y de las circunstancias.
Pero hay hombres que nacen con un brillo especial en la mirada y un palpitar diferente del corazón. Esos hombres se convierten en héroes, en paradigmas.
A esos les nace en el pecho la grandeza, y se les desborda como río crecido; incluso después de la vida sigue manando de ellos la savia de su ser.
Mas se puede ver al héroe a través de los tiempos, sin notar en él al hombre.
Se pueden conocer sus hazañas, sus glorias, sus derrotas, y estar ajeno no obstante al ser humano que palpita en su interior de hombre.
En José Martí se resume la síntesis de ambas actitudes: el humano y el ser mítico; el hombre y el héroe, que proporcionaron a Cuba uno de los mayores exponentes de su historia nacional.
Precursor de la independencia, por la que dio la vida un día como hoy hace 114 años, Martí resalta en nuestra historia, y encabeza la larga lista de héroes y mártires que a ella se entregaron.
Pero Martí es mucho más: es el hijo, el esposo, el padre, el amante, el poeta.
Martí es alegría y dolor, es libertad y prisión, es cuna y destierro, es cadena y es verso, es pena y miedo, es odio y es amor, es pluma y patria. Martí es el héroe grandioso y el hombre sencillo.
Pero hay que conocerlo. Hay que recordarlo así cada día, cada hora, como si la primavera de aquel mes de mayo hubiese hecho crecer su simiente para que germinara en el corazón de cada cubano.