En este artículo: Cuba, Imperio Yanqui, Revolución, Razones de Cuba
Por Raysa Mestril Gutiérrez/Radio Cadena Agramonte.
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Mientras el gobierno de Estados Unidos continúe su accionar terrorista contra Cuba tendrá que asumir que no nos quedaremos de manos cruzadas, pues el pueblo, unido a su Revolución, seguirá desmoronando sus idílicos planes de sojuzgar al mayor archipiélago de las Antillas.
El capítulo Verdades y principios, de las Razones de Cuba, puso al descubierto otra de las vías por las cuales el gobierno de Estados Unidos pretende destruir la obra de la Revolución.
A tenor con los tiempos que vivimos, era de esperarse que pretendieran utilizar tecnologías de avanzada para intentar penetrar el país, robar informaciones, e instruir a sus esqueléticos grupúsculos en nuevas fechorías.
Pero el imperio se llevó un chasco con el joven ingeniero en telecomunicaciones, Dalexi González, a quien consideraron adecuado para convertirlo en mercenario.
Dalexi -el Alejandro mercenario, el Raúl nuestro-, fue una figura clave para formar en Cuba una red de comunicación, multiplicarla y encubrir las actividades de espionaje, mas no conocían la entereza de este joven ingeniero, que como miembro de la Seguridad del Estado Cubano, velaba por la integridad de su Isla.
Creyeron que podían comprarlo con soportes tecnológicos de última generación, y posibilidades de acceder a las redes de Internet. Pero, nuevamente, el tiro les salió por la culata.
La denuncia hecha por este hijo valioso de Cuba sobre los vínculos de funcionarios de la CIA y sus cachorros de la Oficina de Intereses en La Habana, constituye una contundente evidencia de las innumerables agresiones contra la nación en estos 52 años de Revolución, que nos ha costado más de 5 000 víctimas y millones de pesos en pérdidas materiales.
Suman 40 millones de dólares aprobados para costear las acciones subversivas contra la nación, mediante Empresas Contratistas de alto impacto en el mundo, y la labor de la SINA en el monitoreo, las investigaciones y la preparación directa de los grupúsculos contrarrevolucionarios en su propia sede, junto a la utilización de la valija diplomática para trasladar sofisticados medios al servicio del mal.
Al tiempo que crecen las cuentas yanquis para tratar de asfixiar a este heroico pueblo, la firmeza y la lealtad de este corajudo archipiélago no creen en sucios dólares, ni en novedosas tecnologías aportadas por la CIA, ni en cuanta patraña se les ocurra para lograrlo.
Nuevas verdades se revelarán próximamente, cuando se desenmascare al mundo las “Mentiras bien pagadas” por el gobierno de Estados Unidos, en un nuevo capítulo de Las Razones de Cuba.