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Por Esther Borges Moya /  Radio Cadena Agramonte.Néstor Rodríguez. (Foto: Isván Cano Hidalgo).

Néstor Rodríguez es un hombre de la radio desde hace muchísimos años, pero también su versatilidad le permitió incursionar primeramente en el teatro.
"Empiezo a trabajar como aficionado en el año 1961. Laboraba por ese entonces en una compañía de Petróleo, la Sinclair, que al triunfo de la Revolución se convirtió en el Instituto Cubano del Petróleo. Allí tenía un cargo en la esfera de Emulación provincial y se me da el caso de que yo tenía que presentar una obra de teatro para ganar una emulación entre Petroquímicos y Metalúrgicos.

"Y cuando tengo preparado un dueto, con la obra "El Corte", de Rolando Ferrera, y ya con las invitaciones repartidas y  todo listo para hacer la representación en el Teatro Principal, la pareja no se atreve a actuar, y se me produce una situación comprometida. !Y la obra era la carta que decidía la emulación!. No podía fallar.

"Yo conocía a una actriz de Camagüey que se llamaba Hilda Gallardo y la fui a ver, y me propuso hacerla ella y yo; en dos días y tres noches la montamos. La llevamos al Principal y ganó.

"De allí surgió la idea de hacer un Grupo de aficionados con algunos compañeros de los Petroquímicos. Hicimos "Patria o Muerte", en la que yo representaba el papel de un viejito de 70 años, siendo un joven. Da la coincidencia de que varios actores se van para La Habana y quedan plazas vacantes en el "Tassende" y me mandan a buscar porque había corrido la voz del papel que yo había hecho, y gané una de las plazas. Exactamente en el año 63 comencé profesionalmente como actor de teatro".

¿Cuándo comienza en la radio?

"Había hecho algunas cosas en la Radio con Manuel Villabella cuando Cadena Agramonte estaba en la calle Avellaneda.

"Posteriormente me voy para Santiago de Cuba con mi esposa -que también era actriz- y mi hija chiquitica, y allá trabajé en la Sala Van Troi y con  Alberto González Quiroga en CMKC, desde el 68 hasta el 70.

"En el 71 viré para Camagüey y ya me vinculé directamente con Cadena Agramonte. He hecho teatro después con la Brigada Arquímides Pous que se montó para hacer bufo, entre ellos Los Funerales de Papá Montero, Caliente, Caliente que te quemas, y terminamos con El Conde del boniato dulce, en homenaje a Enrique Arredondo que todavía estaba vivo en aquel entonces. Todo esto manteniéndome vinculado a la radio".

¿Ha pensado en el retiro de los estudios?

"Yo me siento apto. Hay gente que me dice, pero muchacho con la edad que tienes por qué tú no te retiras; no me puedo retirar, en definitiva esto es lo que me gusta hacer, no me inhibe, el trabajo es muy agradable y, además, cuando uno pasa unos cuantos años haciendolo la experiencia adquirida no la puede desechar tan fácilmente.

"Hay algo que siempre me ha preocupado, oigo a las personas que llegan a la edad del retiro,  y se van después de haber tenido un trabajo especializado, en momentos en que están plenos de sabiduría, y se retiran simplemente porque llegaron a ese momento; no es mi caso. Creo que todo lo que yo puedo aportar en la radio en estos momentos, lo doy porque tengo una gran experiencia, y si me retiro ahora por la edad  me inhibo de ayudar a mucha gente que está alrededor mío, de darle al pueblo lo que yo sé hacer y que me satisface mucho. Mientras yo esté apto físicamente para trabajar, lo seguiré haciendo.

"Si me llego a sentar en un balance, envejeceré más rápido. Los artistas en Cuba nunca hemos trabajado por dinero, sino porque nos gusta lo que hacemos. Mi hija, por ejemplo, que se crió al calor del medio, pues también forma parte del triángulo de la actuación y la locución".

De esos personajes que marcan y que se recuerdan por muchos años tanto por los radioescuchas y espectadores como por quien los interpretó, ¿puede citar algunos?

"Por ejemplo, en teatro "Sayonara" y la comedia "Vive como quieras". En Radio generalmente prefiero las obras clásicas, entre ellas "Cumbres Borrascosas", que aquí se ha hecho en tres versiones. En un momento hice el Heatclift, que me fascinó. En Guardia Operativa, me encantan los personajes negativos, que tienen mayores facetas.

"A las personas les gustan los personajes negativos. Salen una serie de aristas inclusive cómicas, que son aprovechadas por el actor para cambiar la voz, buscar muletillas que lo identifiquen, y aportarle elementos, lo que no se puede hacer con un personaje positivo, un galancete o un galán. Se le puede dar un sabor especial y se gana al público".

Si Néstor tuviera que decidir de nuevo sobre su vida ¿Qué camino escogería?

"Volvería a hacer lo que estoy haciendo, de verdad que sí. Nunca me he arrepentido. No lo he hecho por dinero, sino por la satisfacción de lo que hago; es una labor increíble. Si tuviera que retomar las riendas de mi vida, volvería a ser actor otra vez".

¿Y el Grupo Dramático "Nino Moncada"?

"Maravilloso. Hemos tenido una suerte enorme en Radio Cadena Agramonte, en Camagüey diría yo, pues el  Grupo ha mantenido la calidad. Y los muchachos nuevos que entran inmediatamente lo hacen profesionalmente.

"Quizás es que los mayores marcan una pauta, pero también incide a la hora de escoger. Me toca la suerte de que soy profesor de actuación de este Grupo, y casi  han pasado por mis manos la mayoría; los he enseñado a caminar y luego ellos aprenden a correr. Pero son fabulosos actores. Entonces yo me puedo tirar del último sueño de mi vida, pero me puedo ir tranquilo pues quedó en Cadena Agramonte un gran conglomerado de actores con muchas ansias de trabajar y haciendo cosas muy lindas. Yo le auguro un largo camino, porque siempre va a haber quién me sustituya a mi, incluso para ayudar a los demás que empiecen".

Concluye  la conversación con este maestro de actores que es Néstor Rodríguez, figura emblemática del Grupo Dramático "Nino Moncada",  y queda el gusto dulce de haber hablado con un hombre dedicado por entero al arte, que para él constituye incentivo y motivo de orgullo y satisfacción.

 

 



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