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Camagüey, 25 jun.- Tradición, alegría y color se fundieron esta mañana para hacer del desfile agropecuario, una opción llamativa que tuvo gran acogida entre el pueblo agramontino y que rememoró los orígenes de la festividad, cuando los vaqueros llegaban hasta la antigua Villa de Santa María del Puerto del Príncipe para vender sus reses.


A su paso, los vistosos jinetes regalaban flores a las camagüeyanas, mientras que la población se juntaba para admirar el desfile que desde hace más de 40 años no se realizaba en Camagüey, según refiere uno de sus participantes más experimentados, Juan Miguel Fachó, quien al igual que sus compañeros mostró su orgullo por el rescate de esa tradición.

El recorrido iniciado a las nueve de la mañana y desde la Plaza de la Caridad, en la Avenida de la Libertad, llegó a la Campiña agramontina una hora después, con el mismo júbilo pero con nuevos integrantes que se le fueron sumando en el camino; todo un espectáculo y una renovadora experiencia para la población agramontina.

Luciendo orondos sus grandes y típicos sombreros, participaron alrededor de 150 jinetes, pertenecientes al equipo de rodeo de la provincia y trabajadores de los centros ecuestres de Flora y Fauna, el Rancho San Vicente, el San José, así como, una representación de los miembros de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) en el territorio.

El joven Juan Miguel Fachó con su brioso caballo abría el desfile, escoltado por las flores de Virama, dos preciosas amazonas, campesinas, que demuestran la inserción de la mujer cubana en los diversos sectores de la sociedad.

Con la esperanza de realizar un nuevo desfile muy pronto, que evidencie la salud y el arraigo de la ganadería en Camagüey, se despidieron estos hombres y mujeres; aunque la invitación está hecha y las actividades en la Campiña, sede habitual del rodeo continúan hasta el próximo miércoles 29 de junio. (Adary Rodríguez Pérez/ Radio Cadena Agramonte).



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