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Por Fidel A. Manzanares/Radio Cadena Agramonte.

La más reciente actuación internacional de la selección nacional cubana de fútbol reflejó la inédita conquista del primer lugar en la Copa del Caribe 2012; resultado alentador si tenemos en cuenta que nuestro país jamás había ganado este tipo certamen regional, víspera de la Copa de Oro, el torneo más difícil de la Confederación Norte Centroamericana y del Caribe de Fútbol (CONCACAF).

Este importante evento supondrá para Cuba un complicado escollo, que tiene el antecedente más cercano en la goleada (5-0) recibida por los nuestros en la pasada edición, en 2011.

La renovada escuadra criolla tendrá muy limitadas sus posibilidades de avanzar en la llave C, donde también disputan una plaza el subcampeón Estados Unidos y Belice, supuestamente el rival más asequible para los cubanos.

Sin embargo, el gran contrincante para los de la mayor de las Antillas serán ellos mismos. Increíblemente, desde finales del año anterior nuestro país no ha tenido 90 minutos de enfrentamiento a equipo internacional alguno.

Si a ello le sumamos la ausencia de varias figuras con experiencia extrafronteras, como Carlos Domingo Francisco y Marcel Hernández, tendremos que la posibilidad de sacar un resultado decoroso se torna muy escabrosa.

Cuba se ha caracterizado por la inocencia futbolística en estas competiciones. El poco rodaje de sus integrantes les hace caer en errores infantiles ante jugadores de primer nivel, que incluso incursionan en las principales ligas europeas.

Los discípulos del DT  Walter Martínez acudirán a la experiencia de hombres como Yenier Márquez y Odelín Molina, quienes aunarán esfuerzos con los jóvenes más talentosos del once, entre ellos Ariel Martínez y Alberto Gómez.

La Isla presenta un negativo balance en seis participaciones en la Copa de Oro (1998, 2002, 2003, 2005, 2007 y 2011), archiva una sola victoria -ante Canadá 2-0, en 2003-, dos empates y 13 derrotas.

Luego del enfrentamiento ante los ticos, el equipo antillano tendrá el día 13 a los locales estadounidenses de por medio, para presumiblemente terminar el 16 ante Belice.

Pero la historia no está escrita aún, y la ganas de sobreponerse a las dificultades impulsan a los cubanos, que tratarán de dar su mejor versión en la grama del Jeld-Wen Field. Esperemos de los nuestros.



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