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La Habana, 12 jul.- El quehacer de integrantes de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR), en la industria alimentaria cubana, contribuye a elevar las producciones de queso destinadas a la población y al turismo.

Ejemplo de ello lo constituye Osvaldo Yero Canals, ingeniero mecánico del Complejo Lácteo de La Habana, quien confeccionó una prensa vertical y una planta que se utiliza en el parafinado de los quesos, con materiales y piezas recuperadas en ese centro del municipio capitalino de Cotorro.
   
De haber tenido la industria que adquirir estos aparatos en el mercado internacional hubiese erogado 23 mil dólares.
   
Yero Canals aseveró a la AIN que ahora se pueden obtener al año 108 toneladas de queso parafinado, el cual tiene una gran aceptación entre los clientes de todo el país.
   
Precisó que la iniciativa mejora la estética del producto final y brinda una mayor protección contra microorganismo y hongos.
   
En la fabricación de la prensa vertical y de la mencionada planta participaron instrumentistas, mecánicos y electricistas de la entidad, quienes sistemáticamente realizan jornadas de mantenimiento para preservar y mantener la disponibilidad de los equipos.
   
Según Alfredo Machado, integrante del Secretariado Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba y presidente de la ANIR, el principal reto de la organización está hoy en fortalecer el papel de sus miembros en cada sindicato.
   
Confirmó la existencia de personal altamente capacitado para emprender estas acciones de reparación y mantenimiento en el sector de la industria alimentaria.
   
La aplicación de las innovaciones en La Habana, en 2012, tuvo un impacto económico de casi 216 millones de pesos, sobre todo por concepto de sustitución de importaciones, según la ANIR. (AIN)



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